Unos lo son por oportunismo, otros por tapar problemas de mayor envergadura que en aquella dictadura se dieron, y otros porque ha sido ahora y no antes cuando, por fin, se ha podido encontrar la documentación o los datos necesarios para poder escribirlos.
A esta categoría pertenece el libro que citamos. Emilio Silva es nieto de un cuneteado, de uno de esas decenas de miles de militantes antifascistas o simples republicanos asesinados por los falangistas y sus acólitos y enterrados por esos fanáticos sanguinarios en mitad de pinares, cunetas o a las afueras de los pueblos de media España.
Siempre le interesó a Emilio esa materia de investigación histórica sobre los asesinados y desaparecidos por el fascismo franquista. Pero el fascismo democrático, una vez que Franco murió, tampoco dio ni una sola facilidad para investigar sobre estas brutales matanzas políticas.
Así que empezando de cero, día a día, negativa a negativa, fue juntando datos, personas interesadas y algún que otro voluntario para desenterrar parte de la orgía de sangre en la que los fascistas sumergieron a la España roja y digna.
Costó sudores investigar: miedo a hablar aún después de 70 años (¿no dicen que ya hay democracia?), silencios de terror (muchas alcaldías siguen dirigidas por los hijos o nietos de los falangistas, o por ellos mismos)... como un paisano de los cuneteados le dijo a Silva: En este pueblo hay más muertos fuera del cementerio que dentro.
El libro en sí es una simple narración de los hechos concretos sucedidos en Priaranza (Bierzo), pero no por ello menos descarnado o interesante. Las matanzas se circunscriben en este libro a los 13 cuneteados de Priaranza, y narra más casos de León y Asturies, pero son transportables a cualquier rincón de España.
El libro tiene 206 páginas, de las cuales a nuestro entender le sobran 35, justo las dedicadas a varios de los Anexos, pues después de tan brutal narración no deja de limpiarse la cara la gentuza de los diputados del PSOE, PNV, Coalición Canaria, CiU, etc, con una absurda declaración de intenciones en busca de la Memoria histórica. Salvo ese trozo que apesta, el resto del libro es muy interesante sobre todo para la gente más joven, desconocedora en gran parte de esos episodios, los más negros de toda la brutal dictadura franquista.