El joven Mario estudió en un colegio alemán. De esta experiencia, además de aprender el idioma, aprendió el gusto por el trabajo bien hecho y por la puntualidad. Pero en 1933 el padre le obligó a salir del colegio, ya que en éste obligaban a utilizar el saludo nazi. Otro año en un Liceo y termina su educación.
A partir de 1935 empieza a trabajar en Will L.Smith en el que hará prácticamente de todo: contabilidad, cajero, taquígrafo, vendedor... En 1939 se fue a BsAs en donde por un sueldo muy escaso y en unas condiciones bastante pobres hizo también un poco de todo. De esta época nace su brutal pasión por la lectura. Es un lector compulsivo, aunque en esos tiempos se tuviese que conformar con leer libros de ediciones de bolsillo baratísimas.
Con el poeta Baldomero Fernández Moreno supo a ciencia cierta que él podía ser poeta, que las poesías que leía estaba hechas con lo mismo de lo que estaban hechas sus penas y sus alegrías. Además por esa época Mario escribía poemas a su gran amor: Luz (que ella nunca contestó).
Volvió a Montevideo. Esa sería una época muy importante para él porque consiguió un puesto de funcionario en la contaduría general de Uruguay, donde iría ascendiendo poco a poco y que compaginaría con otros trabajos para completar su sueldo. Por otro lado cayó enfermo de tifus, de hecho fue el primer funcionario en caer enfermo de este modo (tuve este honor), así estaría dos meses de fiebres y diarreas en los cuales perdió 14 kilos que representaban por aquel entonces 1/4 del total de su peso.
Luz fue a visitarle durante su enfermedad y tuvo un proceder no tradicional y hasta diría prohibido y antihigiénico que a él le pareció conmovedor y le robó el corazón para siempre: lo besó en sus labios contagiosos y cuarteados (hasta el momento yo no había creído que fuese tan tierna, inconsciente y osada). Así que en 1946 Mario Brenno Benedetti (Yo me llamo Brenno, también mi padre y mi abuelo tenían ese nombre, tengo tíos que se llaman Brenno, en fin, este nombre parece ser nuestro distintivo, como la marca de fábrica) se casa con Luz López Alegre (Es que casarse con alguien que lleva la luz y la alegría en su nombre parece una buena inversión) a la que había conocido desde que eran niños (Tardé 6 años en decírselo y ella un minuto y medio en aceptarlo).
En 1947 viajan con sus suegros a Europa (el padre de Luz se morirá al llegar a Galicia) que será el preludio del viaje que hará en 1957, mucho más largo. Por aquel entonces escribe La víspera indeleble, de la que no venderá ni un sólo ejemplar, aunque los ánimos que le darán algunas personas, como Juan Cunha, un poeta que trabajaba en el diario Marcha (le dijo: Es un mal libro de un buen poeta) le empujará a escribir Sólo mientras tanto del que esta vez venderá 9 ejemplares, un porcentaje infinitamente mayor que el anterior libro, lamentablemente las proporciones no podían seguir este ritmo.
Fué en 1949 cuando escribió su primer libro de cuentos Esta mañana, ya se empiezan a dibujar los personajes por excelencia benedittianos, varones y mujeres poco interesantes que se meten en amores o desamores tampoco demasiado interesantes. Pero no será hasta 1950 cuando a través de la lectura del escritor Italo Svevo defina su estilo definitivamente el narrador sólo quiere brindar una visión directa de esa mediocridad y usa para ello las formas manidas del lenguaje coloquial. En 1953 escribe Quién de nosotros su primera novela (exceptuando la que escribió a los once años) y que tendrá que esperar al tirón de La Tregua (de la que se llevan publicadas unas 140 ediciones) para ser leída con atención, de momento pasará de puntillas por la crítica.
En esta época ya colabora activamente en Marcha, pero no puede descuidar su empleo como funcionario. La relevancia como poeta la encontrará definitivamente con sus Poemas de la oficina que tendrá un rotundo éxito, no en vano Uruguay es la única oficina que ha conseguido el estado de República. Pero su año más importante fue 1959, que marcó de manera casi definitiva su trayectoria política. En este año viaja a Estados Unidos, a pesar de las reticencias por darle el visado las autoridades americanas, ya que en un periódico de izquierdas salieron publicados unos poemas suyos. Además tuvo que firmar entre otras cosas que no iba a matar al presidente de los Estados Unidos (sic), aunque como recordó Mario a la hora de firmar, todos los presidentes norteamericanos fueron matados por norteamericanos. Se podría decir que Estados Unidos se le atragantó por múltiples motivos (entre ellos el racismo, la desigualdad,...) y nunca más le volvieron a conceder el visado.
Otro acontecimiento clave que sucedió en 1959 fue la Revolución Cubana que fue un sacudón que nos cambió todos los esquemas y que transformó en verosímil lo que hasta entonces había sido fantástico. Hizo que los intelectuales buscaran y encontraran, dentro de su propia área vital, motivaciones, temas y hasta razones para la militancia. A raíz de todo esto escribe su primer texto comprometido, El país de la cola de paja. También escribe Montevideanos, un libro de cuentos que tuvo mucho éxito y en 1960 obtiene su consagración definitiva con La Tregua, sin duda su novela más alabada. Empezará a aumentar su participación política y vivirá tiempos frenéticos en cuanto su actividad en todos los frentes: periodismo, literatura, política.
Dirigirá el Movimiento de los independientes del 26 de Marzo que luego integrará el Frente Amplio. El golpe de estado le exiliará por multitud de países: Argentina, Cuba, España,... aunque seguirá escribiendo. Llegó a Cuba de la mano de Haydeé Santamaría, donde realizó trabajos agrícolas, además de su colaboración en la Casa de las Américas, con gente tan ilustre como Galeano,... con los que intercambiará proyectos, novedades, utopías,... esa quizás sea la parte agradable de su estancia en Cuba, pero la distancia con su país, donde Luz cuida a dos madres y eso le hace sentirse profundamente solo y al final decide irse a Mallorca con Luz.
Después de 10 años de exilio vuelve a su país en marzo de 1983. Vive a caballo entre España y Uruguay y escribe de una forma emocionalmente compulsiva, dando a los lectores verdaderas obras maestras para el gusto de las retinas y el corazón de izquierdas.
Novela
- Quién de nosotros (1953)
- La tregua (1960)
- Gracias por el fuego (1965)
- El cumpleaños de Juan Ángel (1971)
- Primavera con una esquina rota (1982)
- La borra del café (1992)
- El porvenir de mi pasado (2003)
Cuentos
- Esta mañana (1949)
- Montevideanos (1959)
- Datos para el viudo (1967)
- La muerte y otras sorpresas (1968)
- Con y sin nostalgia (1977)
- Geografías (1984)
- Recuerdos olvidados (1988)
- Despistes y franquezas (1989)
- Cuentos [antología] (1982)
- Cuentos completos (1986)
Poesía
- La víspera indeleble (1945)
- Sólo mientras tanto (1950)
- Poemas de la oficina (1956)
- Poemas del hoyporhoy (1961)
- Noción de patria (1963)
- Próximo prójimo (1965)
- Contra los puentes levadizos (1966)
- A ras de sueño (1967)
- Letras de emergencia (1973)
- Poemas de otros (1974)
- La casa y el ladrillo (1977)
- Cotidianas (1979)
- Viento del exilio (1981)
- Preguntar al azar (1986)
- Yesterday y mañana (1987)
- Las soledades de Babel (1991)
- El olvido está lleno de memoria (1995)
- Antología poética (1984)
- Inventario [Inventario Uno] (1963)
- Inventario DOS (1994)
- El amor lar mujeres y la vida (1995)
- El mundo que respiro (2001)
- Inventario TRES (2003)
- Defensa propia (2005)
Canción
- Canciones del Más Acá (1988)
- A dos voces [con Daniel Viglietti] (1994)
- CD musicalizado con su voz (2003)
Crítica literaria
- Peripecia y novela (1948)
- Marcel Proust y otros ensayos (1951)
- Literatura uruguaya siglo XX (1963)
- Genio y figura de José Enrique Rodó (1966)
- Letras del continente mestizo (1967 /edición ampliada, 1974)
- Sobre artes y oficios (1968)
- Crítica cómplice (1971 / edición ampliada, 1988)
- El recurso del supremo patriarca (1979)
- El ejercicio del criterio (1981)
- Poetas de cercanías (1994)
- 45 años de ensayos críticos (1994)
Ensayo
- El país de la cola de paja (1960)
- Daniel Viglietti (1974)
- El escritor latinoamericano y la revolución posible (1974)
- Notas sobre algunas formas subsidiarias de la penetración cultural (1979)
- Cultura entre dos fuegos (1986)
- Subdesarrollo y letras de osadía (1987)
- La cultura, eje blanco móvil (1989)
- La realidad y la palabra (1991)
Teatro
- El reportaje (1958)
- Ida y vuelta (1963)
- Dos comedias (1968)
- Pedro y el capitán (1979)
Periodismo
- Mejor es meneallo (1ª serie, 1961; 2ª serie, 1965; selección, 1967)
- Africa 69 (1969)
- Cuaderno cubano (1969)
- Crónicas del 71 (1971)
- Los poetas comunicantes (1972)
- Terremoto y después (1973)
- El desexilio y otras conjeturas (1984)
- Escritos políticos 1971 -1972 (1986)
- Perplejidades de fin de siglo (1993)
- Articulario (1994)
Este libro narra el tenso y dramático diálogo desarrollado en la sala de torturas entre la víctima (un detenido político) y el verdugo (un alto responsable de la represión). Y adquiere tonos de alto contenido psicológico cuando los que se enfrentan no sólo son dos bandos antagónicos, sino que el torturador es un ser cuanto menos de una carne y hueso despreciable, pero altamente vulnerable.
El antagonismo ideológico se expresa en el silencio total sobre datos, que convierte al revolucionario en un saco de golpes, torturas brutales e intentos de vejación, y al torturador como un ser cobarde, traidor, perdedor.
No aparece en toda la obra ni un solo detalle sobre la tortura en sí, sino sobre el resultado de la tortura, o sea, el ir acabando momento a momento con la vida física del revolucionario, y como en cada sesión de interrogatorio, la dignidad del torturado crece, hasta elevarse a la categoría de victoria sobre el Estado y todo su entramado represivo.
La novela está dividida en cuatro actos, y cada uno de ellos acaba con un concluyente NO expresado por el torturado entre sangre, huesos rotos y cercanía de la muerte.
No es en absoluto un libro derrotista o triste, más bien lo contrario. Os recordará a esa poesía que durante tantos años acompañó la cabecera del Resistencia Resistir es decir no... Porque decir las verdades aún a riesgo de que nos rompan el alma, el corazón y la vida es la mayor forma de merecer la victoria política.
Editada por primera vez en 1979, ha sido publicada en diversas formas. Recomendamos la de libro de bolsillo por su economía. Consta de 90 hojas.
Ha sido llevada a escenarios teatrales de todo el mundo, pues sólo son necesarios dos actores y un cuartucho con dos sillas, una mesa y un teléfono.
Narrado de una forma fácil y entretenidísima. La voz principal narra desde la cárcel sus experiencias y esperanzas. A esta voz se unen el coro de voces exiliadas que forman la esposa, la hija, el padre y los amigos. De esta manera el autor consigue que, sin haber apenas diálogo formal, se vaya estructurando un collage más próximo, en su diseño, a una obra dramática.
Es de destacar el humor casi sarcástico que Benedetti vuelca en la voz de Beatriz, la hija del preso político uruguayo (pudiera ser español, turco o irlandés) que hace pasar de la lágrima en los ojos ante las torturas que sufren los represaliados a la carcajada cómplice por las ocurrencias de esta niña politizada desde su nacimiento.
Editado en varias lenguas y múltiples ediciones, la más asequible económicamente la encontramos en Alfaguara.
Aquí os va un ejemplo de lo que Primavera con una esquina rota ofrece:
Libertad quiere decir muchas cosas. Por ejemplo, si una no está presa, se dice que está en libertad. Pero mi papá está preso y sin embrago está en Libertad, porque así se llama la cárcel donde está hace ya muchos años. A eso el tío Rolando lo llama qué sarcasmo. Un día le conté a mi amiga Angélica que la cárcel en que está mi papi se llama Libertad y que el tío Rolando había dicho que era un sarcasmo y a mi amiga Angélica le gustó tanto la palabra que cuando su padrino le regaló un perrito le puso de nombre Sarcasmo. Mi papá es un preso, pero no porque haya matado o robado o llegado tarde a la escuela. Graciela dice que papá está en libertad, o sea está preso, por sus ideas. Parece que mi papá era famoso por sus ideas. Yo también a veces tengo ideas, pero todavía no soy famosa. Por eso no estoy en Libertad, o sea que no estoy presa.
Si yo estuviera presa, me gustaría que dos de mis muñecas, la Toti y la Mónica, fueran también presas políticas. Porque a mi me gusta dormirme abrazada por lo menos a la Toti. A la Mónica no tanto, porque es muy gruñona. Yo nunca le pego, sobre todo para darle ese buen ejemplo a Graciela. Ella me ha pegado pocas veces, pero cuando lo hace yo quisiera tener muchísima libertad. Cuando me pega o me rezonga yo le digo Ella, porque a ella no le gusta que la llame así. Es claro que tengo que estar muy alunada para llamarle Ella. Si por ejemplo viene mi abuelo y me pregunta dónde está tu madre, y yo le contesto Ella está en la cocina, ya todo el mundo sabe que estoy alunada, porque si no estoy alunada digo solamente Graciela está en la cocina. Mi abuelo siempre dice que yo salí la más alunada de la familia y eso a mí me deja muy contenta. A Graciela tampoco le gusta demasiado que yo la llame Graciela, pero yo la llamo así porque es un nombre lindo. Sólo cuando la quiero muchísimo, cuando la adoro y la beso y la estrujo y ella me dice ay chiquilina no me estrujes así, entonces sí la llamo mamá o mami, y Graciela se conmueve y se pone muy tiernita y me acaricia el pelo, y eso no sería así ni sería bueno si yo le dijera mamá o mami por cualquier pavada.
O sea que la libertad es una palabra enorme. Graciela dice que ser un preso político como mi papá no es ninguna vergüenza. Que casi es un orgullo. ¿Por qué casi? Es orgullo o es vergüenza. ¿Le gustaría que yo dijera que es casi vergüenza? Yo estoy orgullosa, no casi orgullosa, de mi papá, porque tuvo muchísimas ideas, tantas y tantísimas que lo metieron preso por ellas. Yo creo que ahora mi papá seguirá teniendo ideas, tremendas ideas, pero es casi seguro que no se las dice a nadie, porque si las dice, cuando salga de Libertad para vivir en libertad, lo pueden meter otra vez en Libertad. ¿Ven como es enorme?