Txomin Muiños Formoso
(1954-1986)

Nuestro camarada Txomin nació el 21 de marzo de 1954 en Gallarta, en el corazón mismo de la Zona Minera vizcaina, allá donde surgió el movimiento obrero vasco.

Era el mayor de seis hermanos de una familia obrera, de padres gallegos emigrados a Euskal Herria.

A los 18 años, después de finalizar sus estudios en la escuela profesional de Muskiz, empezó a trabajar, en los astilleros de la Naval de Sestao.

Al cumplir el servicio militar obligatorio se incorpora de nuevo a su trabajo, donde toma contacto con nuestro Partido. Junto con otros camaradas participa en las huelgas del astillero de la Naval, jugando un papel destacado. A los pocos meses de militancia, la dirección del Partido le propone pasar a la clandestinidad, propuesta que acepta de buen grado. Se integra en el Comité Nacional de Euskadi como responsable de Organización.

Txomin padecía la enfermedad de Adison, que necesita de medicamentos especiales y continuados para, simplemente, vivir; esta enfermedad le acompañará durante toda su vida militante y le originó no pocas dificultades para conseguir la medicación, necesaria y vital. La policía conocía esta circunstancia y siempre, donde sospechaba que podía estar Txomin, controlaba todas las farmacias.

Era un camarada meticuloso, observador y con una gran capacidad de trabajo y con un profundo conocimiento de la línea política y el rograma de nuestro Partido, así como de los recursos para el trabajo práctico y clandestino; nunca escatimaba esfuerzos, actitud que le granjeó el aprecio y estima de todos.

Muchos simpatizantes y camaradas de Euskal Herria conocieron los primeros conceptos del marxismo-leninismo a través del camarada Txomin y siempre contaron con su paciencia y apoyo para ir superando las tareas y responsabilidades aceptadas... a veces aparentemente insalvables, y en difíciles condiciones, acrecentadas por su juventud, tanto biológica como política.

Transcurrido un tiempo pasó a ser el responsable político de Euskal Herria, donde juegó un papel importante en el desarrollo y fortalecimiento del Partido en esta nacionalidad.

En 1978 fue propuesto para formar parte de la Comisión de Organización del Comité Central del Partido. En septiembre del 1979 fue detenido por primera vez en Vitoria-Gasteiz. Tras diez días en la DGS, donde es torturado, pasa a la cárcel de Zamora, conociendo la represión y la venganza de los carceleros, en general; pero muy particularmente después de la fuga de Zamora de cinco dirigentes de los GRAPO el 17 de diciembre de 1979.

Salió de la prisión a los seis meses. Al poco tiempo de estar en la calle se incorporó de nuevo a la clandestinidad, desarrollando su trabajo político en Galicia, donde la dirección del Partido le encargó la formación del Comité Nacional, pasando a ser su responsable político. A finales de 1980 fue detenido de nuevo. En esa ocasión los tribunales fascistas decidieron castigar más duramente su militancia comunista y le encarcelaron durante cuatro años.

Durante este periodo, nace en prisión su hija Edurne. La camarada y compañera de Txomin, responsable de propaganda, fue detenida al mismo tiempo que él. Estaba embarazada y dio a luz atada a una cama en aquel asqueroso hospital penitenciario de Carabanchel (Madrid), rodeada de policías.

Esto, sumado a las brutales torturas, represión y falta de atenciones médicas de su grave enfermedad crónica, sumió a Txomin en una profunda crisis mental, que le llevó a la muerte al poco tiempo de salir de la cárcel.

El 3 de enero del 86, Txomin, un camarada valioso y capaz nos fue robado por la política de exterminio del Estado terrorista español.

El fascismo tiene muchas formas de asesinar. El de Txomin fue llevado a cabo tras llevarle en la cárcel al límite de su capacidad y destruirlo psíquicamente hasta que la muerte es la mejor opción, es otra más. Tal vez una de las más cruentas. Si hubiera sido atendido correcta y farmacologicamente en prisión Txomin seguiría entre nosotros. Tal vez enfermo, pero vivo.

Txomin es uno de nuestros camaradas de Euskal Herria más recordado y reivindicado, pues en su muerte -pero sobre todo en su vida- se concentra toda la historia de nuestro Partido en esa nación histórica.

Uno de sus hermanos, Juantxu, pasó a engrosar también las filas del Partido y posteriormente de los GRAPO. Fue detenido y pasó en la cárcel 20 años de su vida. Entonces estaba preso pero le negaron el traslado a Euskal Herria tras su fallecimiento para poder asistir al entierro de su hermano.

Txomin, gogoan zaitugu!

inicio programa documentos galería