EL GOBIERNO DEL PP A LA CAZA DE LOS COMUNISTAS

Comité Central
15 de noviembre de 2000

El día 9 de noviembre han sido detenidos en Francia cuatro miembros del Comité Central de nuestro Partido, entre los que se encuentra nuestro Secretario General, Manuel Pérez Martínez (Arenas); en esa misma operación, dirigida por los torturadores de la guardia civil, también fueron arrestados tres militantes de los GRAPO. Cientos de policías a uno y otro lado de la frontera han sido necesarios para poder encarcelar a este puñado de destacados comunistas; algunos de ellos llevaban más de 15 años burlando la represión desde la clandestinidad y el exilio, la única manera de poder proseguir su labor de dirección del Partido y del Movimiento de Resistencia a resguardo de las presiones policíacas del régimen fascista.

Es aún pronto para llegar a una conclusión definitiva acerca de las vías que han permitido a los perros de presa del capital llegar hasta nuestros camaradas; todo parece apuntar a que han sido los últimos movimientos de algunos miembros de la Comisión de Organización del Comité Central, al objeto de dar un nuevo impulso al trabajo en el interior de nuestro país, los que han proporcionado a las policías española y francesa la pista que les ha conducido a su detención. De todas formas y para evitar cualquier tipo de especulación, sí queremos destacar que la causa última de que les hayan perseguido con tal despliegue de fuerza y, al final, hayan logrado detenerles no ha sido otra sino que el PCE(r) ha ido convirtiéndose poco a poco en un enemigo político muy serio para el régimen. En los últimos años, el Partido venía logrando importantes progresos en su labor de educación, organización y dirección entre las masas, estrechando sus lazos con lo más avanzado de la clase obrera y la juventud trabajadora y combativa y convirtiéndose, así, en un referente para todo el Movimiento de Resistencia Antifascista. En este sentido, podemos decir que los camaradas de la Dirección estaban realizando, y bien, las tareas que el Partido les había encomendado, hasta el punto de arriesgar su propia seguridad personal en beneficio de su actividad política y de la causa del socialismo.

Por el contrario, el régimen de los monopolios, sumido en una crisis y aislamiento crónicos y con su ala izquierda hundida en la podredumbre y el descrédito, se ha embarcado en una escalada represiva sin precedentes desde los tiempos de Franco en un esfuerzo desesperado por detener los avances del movimiento obrero y popular y sus organizaciones de vanguardia. En consecuencia, hay que considerar este nuevo zarpazo de los fascistas contra nuestro Partido como un ataque directo a la cabeza de ese movimiento, para así llevar el desconcierto y la desmoralización a sus filas y, por lo menos, intentar controlarlo.

No es la primera vez que sufrimos golpes de este calibre y permanentemente nos hemos venido preparando para que, de producirse otro, como así ha sido ahora, sus efectos, aunque siempre sensibles, repercutan lo menos posible en la marcha del Movimiento y del propio Partido. En esta línea de actuación, hay planes previstos de sustitución de los camaradas detenidos y de incorporación de nuevos militantes a puestos de dirección, planes que ya se están aplicando, al mismo tiempo que se han establecido las necesarias medidas de seguridad y de estanqueidad para impedir que se produzcan de inmediato nuevas caídas. También existen planes generales de trabajo que deben seguir realizándose, adaptándolos a la nueva realidad de guerra contra el Partido y el Movimiento de Resistencia que ha declarado el Gobierno del PP. Por último, existe toda una experiencia política acumulada sintetizada en nuestra Línea Política y el Programa que son los que, en última instancia, nos van a seguir guiando en nuestra andadura de comunistas y revolucionarios. Porque, y eso debe quedar claro desde el principio, ninguna detención, ningún asesinato, ninguna presión o chantaje del régimen nos va a desviar del rumbo trazado en el IV Congreso del Partido y, en general, de la línea de resistencia que venimos practicando desde hace más de 25 años.

No queremos dejar de señalar la responsabilidad que el Estado francés y su Gobierno de izquierdas se han echado encima al encarcelar a personas por defender consecuentemente sus ideas de libertad y socialismo, haciéndose cómplices directos de la persecución de una organización política comunista. Hemos tomado buena nota de ello y esperamos que a todos los verdaderos demócratas les sirva el ejemplo de este nuevo atropello a las libertades más elementales para comprobar una vez más la verdadera catadura fascista de los regímenes democráticos europeos, denunciándolos como tales y exigiendo que cesen inmediatamente las persecuciones y encarcelamientos de comunistas, patriotas y revolucionarios.

Apelamos, una vez más, a las masas populares, en especial a la clase obrera, para que no consienta esta nueva canallada de los torturadores.del régimen contra los comunistas y antifascistas. No podemos dejar a los aznaristas seguir impunemente por el camino del terror abierto: van a ir, están yendo ya, a por todos y ¡hay que pararles! Es preciso, pues, que unamos nuestras fuerzas para proseguir e incrementar la actual lucha de resistencia contra los planes terroristas y explotadores del régimen; al mismo tiempo, los obreros y jóvenes más conscientes y combativos deben seguir prestando todo tipo de apoyo al Partido y a las organizaciones armadas revolucionarias, a la vez que redoblan sus esfuerzos en pro de la libertad de nuestros militantes y la de todos los presos políticos.

¡POR CADA COMUNISTA EN LA CÁRCEL, 100 PERSONAS ORGANIZADAS EN LA CALLE!
¡PAREMOS ENTRE TODOS EL TERROR FASCISTA!

Partido Comunista de España (reconstituido)