¡Alerta frente a la provocación!

Comunicado del Comité Central
Resistencia núm. 51, setiembre de 2000

En el pasado mes de julio, todos los militantes del Partido fueron debidamente informados de la conducta indigna y la labor de zapa e intriga que han estado realizando entre nosotros dos elementos que finalmente se han revelado como unos provocadores. El hecho de que estos quintacolumnistas no hayan logrado ninguno de los objetivos que se habían propuesto, tendentes a liquidar el Partido o, en todo caso, sembrar la confusión y la división en nuestras filas, y fueran totalmente desenmascarados y aislados, les ha conducido a proseguir su infame labor de forma desembozada fuera del Partido.

Ahora nos llegan noticias de que se están dedicando a realizar llamadas telefónicas al trabajo de algunos militantes, con el único objeto de comprometerles y de alertar al mismo tiempo a la policía política de su verdadera labor de soplones y esquiroles. También ha llegado recientemente a nuestras manos un libelo indecente (La Gaceta) repleto de burdas tergiversaciones y mentiras, que quieren hacer pasar de contrabando como suplemento de los órganos del Partido, y en el que terminan haciendo un llamamiento a los arrepentidos, revisionistas de diversos pelajes y a otros oportunistas sin principios como ellos, para unir sus fuerzas en contra del Partido. Pero el ejemplo más claro y clamoroso de su verdadera catadura anticomunista lo tenemos en la pretensión de formar una fracción del PCE(r) enfrentada a la Dirección elegida en el IV Congreso y opuesta a la Línea política, a los Estatutos y a todas las resoluciones aprobadas en el mismo. Esto es, como se sabe, una vieja treta del oportunismo que, dada la trayectoria que han seguido estos dos tipejos, no nos ha sorprendido. Y claro está, tampoco esta vez les va a reportar mejores resultados que las anteriores.

Ahora ya no cabe ni la menor sombra de duda del carácter contrarrevolucionario de estos dos aventureros, quienes contraviniendo todas las normas de lo que pudiera ser considerado como permisible, por erróneo o injustificado que sea, en la polémica o desavenencias políticas e ideológicas, han rebasado todos los límites para ir a caer en la charca de la provocación del más puro estilo trotskista.

Es claro a todas luces que no les vamos a permitir ir muy lejos por ese camino, del mismo modo que no vamos a gastar ni un minuto de nuestro tiempo en contestar o rebatir la basura pseudo política que están publicando; no le vamos a dar ninguna cancha a su verborrea malintencionada. El Partido, el conjunto de sus militantes con su Dirección al frente, también en esta ocasión, sabrán cumplir con su deber para impedir que tales elementos utilicen nuestro nombre, nuestra historia y nuestra bandera contra la causa obrera y popular.

¡Mantengámonos alerta y preparados para darles la respuesta que merecen!

Partido Comunista de España (reconstituido)