Condiciones previas al inicio de las negociaciones

No se iniciarán las conversaciones si no se cumplen los siguientes puntos:

  Juan Manuel Pérez Hernández y Milagros Caballero Carbonell deben ser puestos en libertad.

  Junto a Kuadra, Hierro y Brotóns deben permanecer en la misma cárcel los siguientes presos y presas:

José María Sánchez Casas
José Balmón Castell
Juan García Martín
Joaquín Garrido González
Elvira Diéguez Silveira
Carmen López Anguita
Alicia Artímez Alvarez
Eva Alonso Arce

  El resto de hombres encarcelados deben reagruparse en un máximo de tres prisiones. Las mujeres en dos. Todos en condiciones similares a las que hemos tenido en Sevilla.

  A una de las cárceles a que se refiere el punto anterior deben ir José Ortín Martínez y Rogelio Vázquez Gómez; a otra Joaquín Calero Arcones y Francisco Cela Seoane, y a la tercera de hombres Olegario Sánchez Corrales. Josefina García Aramburu y Aurora Cayetano Navarro deben ir una a cada una de las cárceles de mujeres.

  De una vez y sin excepciones deben desaparecer la intervención de comunicaciones orales y escritas.

Con el fin de crear un clima propicio para el mantenimiento de estas negociaciones, debe ser observada por ambas partes una tregua tácita, que se convertirá en pública más adelante.

En caso de que Kuadra tenga que desplazarse a Madrid para algún juicio, lo será en "conducción especial", a la ida y a la vuelta, con el fin de que su ausencia sea lo más breve posible y no entorpezca el proceso de negociación.

Debemos tener alguna forma rápida y efectiva de ponernos en contacto con la otra parte en cualquier momento para resolver los problemas que se puedan presentar.

No se debe realizar ningún movimiento que afecte a las condiciones en que se efectúan las negociaciones sin consulta y discusión previa entre las partes. Esto afecta especialmente a los traslados y condiciones de reclusión de presos.

Temario a presentar a los "malasombra"

El presente documento ha sido elaborado por un grupo de militantes del Partido Comunista de España (reconstituido) y de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre y tiene por objeto servir de base para una posible negociación política de nuestras dos Organizaciones con el Estado.

Ha sido realizado a petición de dos representantes de la Administración, y su aceptación, discusión y negociación deben desembocar en la creación de las condiciones políticas que hagan innecesario el recurso de la violencia armada. Para ello, consideramos imprescindible un análisis conjunto de las causas que originaron en su día la aparición de la guerrilla antifascista.

Los acontecimientos que han llevado a la redacción de este documento empezaron el 17 de abril último. A propuesta de un alto funcionario del Gobierno y previo traslado de tres militantes de nuestras Organizaciones (Kuadra Etxeandia, Hierro Chomón y Brotóns Beneyto) a la cárcel de Almería, se celebró allí una reunión entre ellos y dos personas que decían representar al Estado. En esta reunión, y en otra que se produjo poco después en la cárcel de Valdemoro, fue donde se concretó la petición del presente temario de discusión.

Por nuestra parte queremos dejar bien sentado que a lo largo de la existencia de nuestras dos Organizaciones, tanto en la propaganda como en los hechos, hemos dado muestras de no estar cerrados a una solución negociada del recurso a la violencia en el enfrentamiento político; esta disposición al diálogo no está motivada por algún interés particular o de grupo, sino por buscar en todo momento aquello que resulte más beneficioso para la causa de los trabajadores y todo el Movimiento de Resistencia del que formamos parte.

Al mismo tiempo, debemos decir que no estamos dispuestos a aceptar esa salida negociada a cualquier precio: deben eliminarse las causas que impiden el desarrollo pacífico de un movimiento antifascista y antimonopolista, y que generan la existencia de la organización guerrillera GRAPO. Debe desaparecer todo impedimento para que los comunistas, sin hacer dejación de los principios recogidos en el Programa y Estatutos del PCE(r), puedan proseguir su lucha por el socialismo, organizando y dirigiendo a los obreros y al pueblo en todas las manifestaciones de la lucha de clases.

Tema 1: las causas

El nacimiento de los GRAPO y su pervivencia por más de dos décadas sólo puede explicarse por:

  La presencia constante en este tiempo de la violencia del Estado en contra de toda oposición política real y organizada y en contra de toda lucha obrera y popular.

  La respuesta igualmente violenta, en diversos grados y con los altibajos normales en todo movimiento semiespontáneo, de las masas populares.

En este clima, que refleja las vías no-pacíficas que toma en nuestro país la lucha de clases, los GRAPO vienen a ser la punta de lanza de un Movimiento de Resistencia Popular que viene forjándose desde finales de los años 60 y que emergió con fuerza en lo más agudo de la crisis del régimen fascista, en 1975.

La desaparición de Franco fue un momento clave en la vida política española. El gran capital y su Estado, sumidos en una profunda crisis, optaron por cambiar algo para poder conservar intactos sus privilegios, hacer frente a la crisis económica y proceder a reforzar el aparato represivo estatal. Fue la llamada Reforma.

El régimen integró a la izquierda reformista, que aportó una cierta legitimidad y base social a la monarquía. Se pactó una amnistía, parcial porque no incluyó a los militantes de los GRAPO; al mismo tiempo, desmontó el viejo aparato político franquista y lo fue sustituyendo por las homologadas formas de las democracias europeas. El resultado final de la maniobra fue recogido en la constitución de 1978, que consagró la monarquía, el capitalismo, la opresión nacional y al Ejército como último garante de todo ello.

Paralelamente, el Estado modernizó y reforzó todo su aparato represivo sobre la base del existente en tiempos de Franco: los viejos torturadores de la Brigada Político-Social fueron ascendidos y reciclados, conservando sus métodos, con el nombre de Brigada Central de Información; los jueces del Tribunal de Orden Público pasaron a la nueva Audiencia Nacional; las leyes de "Bandidaje y Terrorismo" se llaman ahora "Leyes Antiterroristas" para, ya en 1986, ser "subsumidas" en el Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Todo el desarrollo legislativo, empezando por la propia Constitución, está plagado de "excepcionalidades" para mejor combatir al Movimiento de Resistencia y está dominado por la tendencia a restringir el marco de libertades formales y las conquistas que las masas lograron imponer tras largos años de lucha antifascista.

Como resumen podemos decir que:

  Las fuerzas progresistas y revolucionarias que nosotros representamos no han podido en ningún momento realizar una actividad abierta y efectiva entre los obreros y el resto del pueblo.

  Los comunistas, antifascistas y patriotas han sido y son permanentemente perseguidos, detenidos, torturados, encarcelados y asesinados por defender y difundir sus Programas e ideas y por luchar intentando llevarlos a la práctica. Hoy, los alrededor de 700 presos políticos que hay en las cárceles españolas dan testimonio de esa situación de opresión y lucha.

  Los derechos democráticos de expresión, asociación, manifestación y huelga no son respetados. No se reconoce el derecho de los pueblos y naciones a su autodeterminación.

  Crecen las penalidades de las masas, el paro y la miseria; se imposibilita a la juventud el acceso al trabajo y se le abren puertas como la droga y la delincuencia; se encarcela a los insumisos, sindicalistas, ecologistas, periodistas y hasta a las mujeres que se ven en la necesidad de abortar.

  Cuando la policía y las leyes no son suficientes para contener la resistencia de las masas y sus organizaciones, se relanza la guerra sucia, el crimen de Estado, la tortura y las desapariciones de opositores políticos.

En conclusión, la Transición no ha supuesto ningún cambio esencial respecto del régimen de Franco, y no ha eliminado, sino que ha agravado, las causas que originaron la respuesta violenta de la clase obrera y el pueblo, de la que forma parte la lucha armada de los GRAPO.

Consideramos, por tanto, que debe ser el Estado quien dé los primeros pasos encaminados a eliminar las causas que originaron la respuesta armada popular, ofreciendo las correspondientes garantías políticas y jurídicas de que van a respetarse los acuerdos a que hubiera lugar. Esta política de hechos es la que demostrará la voluntad de encontrar una verdadera y justa solución al conflicto y la que hará innecesaria la actividad de los GRAPO.

Tema 2: las garantías

  Derogación de la legislación antiterrorista actualmente integrada en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, Código Penal y Ley de Seguridad Ciudadana.

  Disolución de la Audiencia Nacional como tribunal de excepción para la represión política y continuadora del antiguo Tribunal de Orden Público.

  Declaración pública del Gobierno reconociendo la responsabilidad directa del Estado en la "guerra sucia". Hasta ahora sólo se ha aceptado, y de manera ambigua, que ésta ha sido impulsada desde determinadas instituciones; es necesario que se reconozca que ha sido efectuada por el Estado, que ha sido una política que ha contado con la complicidad de partidos parlamentarios y de todos los aparatos del Estado.

  El Gobierno debe desbloquear la investigación del caso GAL. Todos los datos y "papeles" deben llegar a manos de los jueces con el fin de que el asunto de la guerra sucia llegue a sus últimas consecuencias judiciales y pueda hacerse público; las masas deben conocer lo que pasó.

  Declaración pública del Gobierno reconociendo que la tortura viene siendo aplicada sistemáticamente por los aparatos policiales.

  Depuración de sus puestos de todos aquellos que han estado implicados de una u otra forma en los casos de tortura. Todos los procesos pendientes por esta causa deben completarse sin recibir trabas por parte del Gobierno.

  Desbloqueo de la investigación de los procesos judiciales en todos los casos de corrupción, prevaricación y fraude cometidos al amparo de la impunidad que ha generado la guerra sucia y la llamada "cultura del pelotazo".

  La única garantía para prevenir las filtraciones interesadas y las intoxicaciones de la opinión pública sobre el tema de estas negociaciones es la de darles publicidad en el menor lapso de tiempo posible. Una vez alcanzado por la actual mesa un acuerdo de principio y antes de pasar a la segunda, con observadores imparciales y expertos, puede ser el momento adecuado para dar publicidad a la negociación.

Asimismo, éste sería el momento en que el PCE(r), con su Programa y Estatutos, pudiera iniciar en la práctica una actividad política abierta, con acceso a los medios de comunicación.

Tema 3: liberación de los presos y reparaciones

Todos los presos del PCE(r) y de los GRAPO deben quedar en libertad en un plazo de nueve meses a partir del inicio efectivo de las negociaciones. Este inicio lo marcan la aceptación de este temario como base de las negociaciones y la celebración de la primera reunión en que se comience a discutir sus puntos, una vez cumplidas las condiciones previas.

Durante los tres primeros meses, tiempo que se calcula dure la primera mesa y la llegada a un acuerdo de principio, deben salir de la cárcel:

  Todos aquéllos que quedarían en libertad en un plazo de 5 años con la sola aplicación de la "redención ordinaria". Alcanza a 25 presos.

  Un grupo de 5 presos, propuesto por nosotros, en el que estarían compañeros que llevan más de 15 años de cárcel y algunos de los detenidos en los últimos años.

  A los seis meses de la salida del último de esta primera tanda, debe salir el último de nuestros presos.

  Se deberá arbitrar un sistema de reparaciones a todos los presos, a medida que vayan saliendo de la cárcel, por el daño que nos ha sido infligido. El Estado deberá hacerse cargo de las indemnizaciones y multas que nos han sido impuestas por sentencias judiciales.

A los presos y expresos con graves enfermedades, originadas en su mayor parte por las condiciones de reclusión a que nos han sometido, se les debe asegurar atención médica gratuita e indemnizaciones especiales.

Todas las órdenes de "Busca y captura", nacionales e internacionales, serán anuladas, en primer lugar las que pesan sobre los dirigentes del PCE(r). Igualmente, se les devolverán los archivos de propaganda secuestrados por la policía en todos estos años.

Tema 4: cese de la violencia contra las masas

Las condiciones de vida de los trabajadores empeoran por las medidas económicas y los recortes en las conquistas sociales. Los sucesivos gobiernos del PSOE y del PP reprimen con dureza toda lucha contra el paro y la miseria, lo que conduce a la radicalización del enfrentamiento social.

Tiene que cesar la represión y el acoso policial contra los trabajadores y otros sectores populares cuando ejercen los derechos de reunión, manifestación, huelga y expresión, ya que son únicamente unos medios legítimos de defensa de su trabajo y de unas condiciones de vida dignas.

Hay que archivar los cientos de procesos abiertos por las causas antes mencionadas contra jornaleros, obreros y sindicalistas, periodistas, abortistas, insumisos, ecologistas, etc.

Apoyamos y defendemos una solución política negociada y justa para el problema de las nacionalidades.

Sevilla, 2 de septiembre de 1996

Tercera sesión: 3 de septiembre

Sevilla, 3 de septiembre de 1996

Queridos camaradas:

De nuevo con vosotros. Hay noticias y nos ponemos a la tarea.

Esta mañana hemos tenido nuestra tercera reunión con los malasombra. Parece que venían con la consigna "toma el Temario y corre". Nos han pedido, y así lo hemos hecho, una presentación del Temario, mostrando el esfuerzo tan importante que ha significado para nosotros el darle término en el escaso tiempo de que hemos dispuesto, así como nuestra opinión de que el conjunto de medidas que se pide en ese escrito es perfectamente asumible por ellos y lo mínimo que podemos exigir para dar solución al problema planteado. Hecha la exposición y discutidas las Condiciones Previas, les hemos entregado el Temario y han salido corriendo.

En cuanto a las Condiciones Previas, han comprendido su necesidad y el hecho de que nosotros se las planteáramos. Ponían dos pegas. Una, la forma de plantear nosotros la cosa, es decir, el carácter de Previas a la negociación. Decían que ya que ellos no han puesto ninguna condición, nosotros tampoco debíamos hacerlo. Por nuestra parte hemos insistido en el carácter de Previas y en su cumplimiento inexcusable antes de cualquier entrada en materia (si es que aceptan el Temario como base de discusión). La otra pega era con relación a la reunificación parcial que proponemos. Casi de entrada habían planteado el tema de la "representatividad" nuestra: querían saber si el documento que les entregamos contaba con el acuerdo unánime de todos nosotros, del resto de los presos, del Partido... Les dijimos que si pedimos la reunificación parcial es, precisamente, para conseguir la unanimidad, para que todos los presos se vieran verdaderamente representados y se vincularan a todos los acuerdos a que podamos llegar en las mesas de negociación. Nadie se puede sentir vinculado a algo en lo que no ha participado. Creemos que es el tipo de argumentos que esta gente entiende y, en la práctica, en cuanto se han expuesto, han empezado a decir que sí con la cabeza.

Eso sí, han vuelto a la canción de que todo el tema puede saltar a la prensa y demás. Ya les hemos dejado claro que si lo de los 16 en Sevilla no ha salido a la luz, sabiéndolo casi todo el mundo, demostraba que ellos tenían bien cogido el grifo de la información. Que siguieran con él en la mano y no saldría nada del asunto porque nos llevaran a 6 cárceles en total. Lo que nos quedó claro es que de entrada ya venían con la idea de que les íbamos a pedir una cierta reunificación y hasta la argumentación en su favor que les íbamos a dar. Venían con la idea y con la decisión de aceptarla (así como el resto de las Condiciones Previas)... si el Temario es de su gusto. Esa es la clave. Si sus jefes consideran que el escrito que les hemos presentado puede servir de base a la negociación, si piensan que hay un punto medio alcanzable entre ese Temario y sus propios límites y planes, entonces esas condiciones serán aceptadas sin más. Y si no es así, si ese Temario les parece desmesurado, pues no habrá más de qué hablar.

Sobre el resto de las Condiciones (además de la libertad de los camaradas y la reunificación parcial), simplemente iban diciendo que sí con la cabeza a medida que se las íbamos leyendo.

Repetimos que la clave es su aceptación del Temario. De entrada, ellos parecían venir con la convicción de que iba a ser asumible para el Estado. Desde sus primeras palabras nos dijeron que inmediatamente la actual mesa dejaría de existir y se pasaría a la segunda, con expertos. En ese momento, ya les anunciamos el cronograma que se explica en el Temario: la primera mesa (la actual) debe alcanzar un acuerdo de principio y la segunda debe concretar los detalles.

Ni por un momento dejaron de mirar la carpeta donde manteníamos el Temario. Ahora bien, cuando se lo dimos, ni siquiera le echaron un vistazo: se hicieron una señal y levantaron el campo. Nos dijeron que tenían que informar y entregarlo a sus "responsables" inmediatamente y que, en cuanto hubiera una toma de decisión, nos la harían llegar.

Todo apunta a que tienen prisa. Ya lo habíamos visto antes de la reunión, por cómo se están desarrollando los acontecimientos en la calle (Galindazo, "papeles" del CESID, PNV cabreado...). Por ello imaginamos que muy pronto tendremos esa respuesta. Mientras tanto, parece probable que permanezcamos los 16 en Sevilla. Ellos dijeron que "al menos por unos días se mantendría la actual situación". Imaginamos que se puede prolongar nuestra estancia aquí como máximo hasta la próxima semana, inclusive.

También venían con otro tema en la cartera. Se trata del asunto Cordón. Planteaban que el problema está en la calle, que puede influir en la marcha de las negociaciones, y nos propusieron que hiciéramos público algún comunicado en el que explicáramos la cuestión. Por ejemplo, decían, "los detalles de las últimas 24 horas que estuvo en nuestro poder". Se les explicó que nada de lo que podíamos decir está oculto: todo ha sido dicho públicamente. Efectivamente, obran en nuestro poder algunos datos y cartas, pero es evidente que la "gran prueba" de que se le soltó en su día no existe: no tenemos ninguna filmación del hecho. Les recordamos la carta del Cordón en la que anunciaba a su familia que se iba a tomar unos días tras su liberación antes de volver a su casa. "En cambio, les dijimos, vosotros sí tenéis los medios para buscarle y lo estáis haciendo. Encontrarle de una vez y dejaros de pedírnoslo a nosotros".

Es posible que en este envío nos dé tiempo, si no será en el próximo, para mandaros algunas anotaciones de la discusión del Proyecto de Programa que estamos llevando a cabo estos días. Cuidaros de las sombras, sobre todo, en los días de sol.

Un abrazo a todos

Cuarta sesión: 17 de septiembre

Sevilla, 20 de septiembre de 1996

Queridos camaradas:

Hace tres días, el 17, tuvimos nuestra cuarta reunión con los malasombra. Esta fue algo más larga que la anterior: duró 3 horas. Venían con la intención de "estar todo el tiempo que fuera necesario", trajeron 5 botellas de agua (por 1ª vez nos invitan a algo) y pusieron su teléfono móvil sobre la mesa: querían entrar a fondo en el Temario y parece que tenían previsto consultar con sus jefes, sobre la marcha, algunos aspectos concretos.

Pero venían con la manos vacías y sin cumplir con las condiciones previas: los dos camaradas enfermos siguen dentro y la reagrupación pedida aún no se ha iniciado, así que de nuevo tuvimos que frenar sus ímpetus. Eso sí, como parecían dispuestos a hablar, decidimos que nos hicieran su valoración del Temario e ir así pulsando el ambiente en el que se van a desarrollar las negociaciones. En realidad, hasta ahora no conocíamos por su boca el alcance real, concreto, de sus intenciones. Ellos sí, pues ya tienen el Temario, por lo que era especialmente necesario que desembucharan algo, cosa que hicieron.

En cuanto a las condiciones previas, lo de siempre. Que ellos no han puesto ninguna y no es pertinente que nosotros lo hagamos, que la libertad de los dos camaradas presenta dificultades judiciales que no son insuperables, pero lleva un tiempo resolverlas y que ellos no pueden perder ese tiempo, que tienen prisa... A medida que les presionábamos con la libertad de los dos, mostrándoles que ese tema no forma parte de las negociaciones, sino que hace años que deberían estar en la calle, que se hizo una huelga de hambre y se consiguió el informe favorable de Instituciones Penitenciarias (lo que obviamente debería conllevar su salida inmediata) y un montón de razones más, los malasombra empezaron a cometer patinazos. Les contabilizamos tres: dijeron que "a medida que se avance en los acuerdos sobre los puntos del temario se les pondrá en la calle". Después dijeron que esa libertad depende de una "decisión de alto nivel" (inmediatamente matizaron: "decisión de muy alto nivel") y, el último patinazo: que si les sacaban era ya algo irreversible, por lo que si posteriormente no se llegaba a una solución en las negociaciones habrían dado algo por nada.

Aprovechamos la ocasión para darles el correspondiente tirón de orejas: esas tres manifestaciones suyas, que son parcialmente ciertas, dejan a la razón aducida para retrasar la salida de Juan Manuel y Mila (los problemas judiciales) en lo que es realmente: una excusa para mantener ellos una carta en la manga con la que trapichear. Con lo cual, nosotros seguimos en nuestro sitio y ellos deben moverse, tomar esa "decisión de muy alto nivel", poner a los camaradas en la calle y luego ya hablaremos.

Sentada ya nuestra posición sobre las condiciones previas, pasaron a exponer su visión del temario, exposición que se entremezcló con el tema de a quién benefician más estas negociaciones. Naturalmente, este tema, que parece un tanto ocioso, tiene su importancia. Es necesario combatir la idea que ellos quieren meter de matute permanentemente: son muy generosos y, si nosotros dejamos la caña, esa generosidad les llevaría incluso a ponernos en la calle.

Así que les expusimos cómo vemos nosotros su situación, las urgentes necesidades que tienen en estos momentos (que ya os expusimos en un informe anterior) y cómo podía derivar la situación en función de las medidas económicas y sociales que se ven obligados a tomar. Les hablamos de su crisis y de su profundización previsible.

Gráficamente les soltamos que tenían a su Estado "hecho una casa de putas", a lo que asintieron los dos como movidos por un resorte. Claro que no admitieron la gravedad del momento ni las negras perspectivas que les anunciábamos. Decían que esto era una crisis "cíclica" (curioso: emplean términos de economía para definir el follón político y moral en que están metidos, se ve que no dominan ninguno de los tres campos), y que la pasarían como la están pasando en Italia y en otros países. En un momento de la discusión, cuando se estaba hablando de lo que nosotros estábamos dando hasta ahora (nada, según ellos) y lo "mucho" que ellos estaban haciendo, dijeron que no sabíamos "el gran calvario que tendrá que pasar el PP para presentar ante su gente y ante la opinión pública la firma de los acuerdos a que podamos llegar". Claro que este "calvario" no es tan grande; al revés, se apuntarán un tanto al resolver un problema que UCD y PSOE han dejado colgando, pero es que, además, el mismo hecho de que el PP afronte con gallardía ese presuntamente duro calvario ¿qué significa? Pues sólo una cosa: que necesitan imperiosamente abordarlo y que la perspectiva del "premio" tras las penalidades del "calvario" atenúe esas mismas penalidades. O sea, les dijimos que si tienen que tragar sapos y culebras, como ellos dicen, sólo puede ser porque lo necesitan y creen poder conseguir algo muy necesario e importante para ellos: el Estado y sus representantes pueden ganar mucho con este negocio, de ahí que lo hayan buscado y tengan que arrostrar cuantas "penalidades" y concesiones sean necesarias. Después de esta explicación por nuestra parte, no volvieron a repetir lo del "calvario": se dieron cuenta de que el "argumento" se volvía en su contra.

Sobre la cuestión de la actividad legal del Partido dijeron que en nuestro programa se habla de la necesidad del recurso a la lucha armada. Se les dijo que para nosotros la cuestión de los métodos de lucha no es de principio: depende de las condiciones. Sin mencionar el Pleno del 90, se les dijo lo que allí se explica sobre la cuestión, es decir, una vez cambien esas condiciones, un nuevo Congreso se replantearía la cuestión y adecuaría los métodos de lucha a la nueva situación. La clave, pues, está en ese cambio de condiciones, y en nuestro temario lo que se plantea precisamente son las condiciones en que podría darse, a partir de la actual situación, ese posible cambio de los métodos de lucha. Nosotros no negociamos para salir a la calle (no lo necesitamos), sino para crear una situación en la que podamos realizar nuestro trabajo político sin ser perseguidos por ello.

Sobre el apartado causas. Dijeron que no era necesario su discusión, que ésa era nuestra visión de las causas y que ellos tenían otra bien distinta, por lo que no podríamos ponernos de acuerdo. Cuando todo esto se haga público, llegaron a decir, habría que presentar ante la opinión pública "dos papeles", el suyo y el nuestro, con las dos visiones des tema. Dijeron que esos papeles no podrían ser consensuados, dada la gran disparidad de criterios. Les dijimos que en ese caso debían ser presentados ante los medios "en igualdad de condiciones", con lo que estuvieron de acuerdo.

Sobre el apartado garantías. Dijeron que ésa era "la madre del cordero". Que ellos no podían acceder a lo que pedíamos, pues eran cosas aprobadas por el parlamento, por los "representantes del pueblo", y que todo cambio o declaración en el sentido de lo que nosotros exigimos debía realizarse en ese ámbito. Que, por supuesto, como "estamos en una democracia", nosotros podíamos denunciar ante la opinión todo cuanto quisiéramos, podríamos "promover iniciativas parlamentarias" para cambiar leyes y disolver la Audiencia Nacional, que por la vía pacífica todo era conseguible... (Hasta la independencia de Catalunya y Euskadi, llegaron a decir en un impulso democrático irrefrenable).

Sobre la salida de los presos. Dijeron que habría que estudiar las "condiciones jurídicas" de cada uno, libertades condicionales, etc. Que en el caso de los últimos se echaría mano de los indultos. Por ejemplo, le preguntaron a Kuadra que cuántos años de condena tenía. Trescientos, les respondió el camarada. Bien, dijeron, si en un año se produce tu indulto es un plazo razonable, ¿no?

Sobre las "reparaciones" a los que vayan saliendo. Manifestaron que podían tomar la forma de "subvenciones". Por ejemplo, dijeron, "si montáis una Fundación para vuestras cosas, ya sabéis, eso del socialismo y demás, el Estado podría subvencionarla. También una ONG podría ser subvencionada". No nos descubren nada nuevo con esto, es sólo una prueba más de cómo maneja esta gente a esas ONGs y fundaciones que pululan por ahí con la vitola de independientes.

Pensamos que esta gente está dispuesta ya a dar la salida en los plazos marcados en el temario o muy aproximados, y en aceptar nuestra actividad política en la calle sin mayores exigencias por su parte. Pero, en la cuestión de "las garantías", creemos que la cosa está decidida por su parte: no dar nada o muy poco. Por una parte, no quieren que podamos rentabilizar el proceso con concesiones de ese tipo. Por otra parte, porque la aceptación del apartado "garantías" les llevaría a poner en solfa al conjunto del sistema. Pondría al descubierto que la X está muy por encima del González, que es la cúpula militar y el propio reyecito quienes iban a salir escaldados.

Están realmente con problemas, con urgencias y hemos de aprovechar esa situación para arrancarles el máximo, poniendo todo nuestro "calor" en la defensa de cada uno de nuestros puntos. Pero es bueno ir pensando en las "líneas de repliegue", como nosotros las llamamos, e ir viendo cuáles son los límites mínimos que nosotros podemos aceptar, una vez visto que la cuestión presos y la cuestión actividad abierta del Partido parecen alcanzables. Esperamos impacientes vuestra opinión al respecto, como imaginaréis. Nosotros no hacemos otra cosa que darle vueltas al tema recordando nuestras conversaciones de Herrera y oyendo a Kuadra contarnos las peripecias de los últimos años.

Un fuerte abrazo y ¡CUIDAROS!

P.D.: Hemos conocido el Calendario Obrero y la opinión cuasi unánime es: ¡excelente idea!

Tercera carta del Comité Central a los presos negociadores: octubre de 1996

Queridos camaradas:

Acabamos de recibir vuestro informe nº 5. Días atrás nos entregaron también el "Dossier" con el "Temario", los informes y las "Actas". Todo este material es de un valor excepcional y lo vamos a exprimir hasta la última letra. Destacamos el "Temario" y las consideraciones y comentarios de las mozas. Dos buenos trabajos.

No encontramos nada esencial en todos esos documentos que habéis elaborado que no suscribamos. Las coincidencias en el análisis de la situación y las apreciaciones sobre el proceso que ahora se inicia, dejando aparte algunos detalles que luego veremos, son absolutas. Dad por sentado que estamos completamente de acuerdo en todo aquello que no mencionamos.

Nuestra preocupación está centrada ahora mismo en el "día después". Sobre este particular ya estamos haciendo algunos planes que luego también os expondremos a fin de que podáis situaros en la "línea de salida".

Vuestros últimos informes nos van convenciendo de que la cosa va en serio. No se nos pasa por alto la importancia que reviste el punto referente a la "solicitud" de las negociaciones, y desde luego compartimos enteramente vuestra opinión sobre el "fondo" que encierra dicho asunto. No obstante, y dado que se trata de alcanzar un acuerdo aceptable para ambas partes, pensamos que tendríamos que sacar la discusión del terreno en que parece estancada. Se trataría de buscar una fórmula en la que se expresara el interés mutuo. Ha sido en el proceso de la lucha donde se han ido creando las condiciones favorables, lo que finalmente se ha concretado en el inicio de las negociaciones. Es evidente que por nuestra parte siempre ha existido un interés por resolver "pacíficamente" los problemas, y así lo hemos declarado en diversas ocasiones. Sucedía, sin embargo, que ellos no estaban por la labor, por la sencilla razón de que tenían planeado acabar con nosotros o hacer que nos "rindiéramos". De manera que han tenido que ser nuestra firmeza y sus fracasos (la crisis) los que finalmente les han convencido de la necesidad de negociar. Es así como se ha creado finalmente ese "interés" que antes no existía por su parte. Luego, han sido ellos, inducidos por, digamos, las "nuevas circunstancias", los que han tenido que aceptar lo que no querían. Ciertamente, tienen razón cuando afirman que fuimos nosotros los primeros que llamamos a la puerta. La propuesta de los "cinco puntos" y la "tregua unilateral" anterior al triunfo felipista, ¿qué fueron, sino una llamada a la negociación? Este reconocimiento no nos debilita en absoluto, sino que, por el contrario, confirma nuestra voluntad e interés por servir a las masas y a la causa democrática, o sea, que no somos tan "terroristas" ni tan "sectarios" y siempre hemos tenido razón. Pero ellos se negaron en redondo a reconocerla, y se negaron porque no querían hacer ninguna concesión. De manera que su cambio actual de posición responde al cambio de situación que se ha creado mediante la lucha; no a nuestra "entrega", sino a su derrota. Nosotros no hemos cambiado nada ni lo vamos a cambiar; son ellos los que finalmente han comprendido que tienen que cambiar "algo". Así que durante un tiempo han estado picoteando, hasta que finalmente hicieron, durante la última huelga de hambre y a través del Beltranejo, la invitación formal de establecer negociaciones. Proponían entrevistarse con Arenas. A esto les respondimos que juntaran en una cárcel a los tres "halcones" de los GRAPO y que fueran a hablar con ellos. Y así lo han hecho. La cosa, pues, no puede estar más clara.

Ahora resulta que tienen mucha prisa por resolver el problema y quieren que seamos nosotros los que carguemos con la "petición" para camuflar su derrota y presentar las cosas como si hubiéramos sido nosotros, y no ellos, los que han "recapacitado". Pero el interés es mutuo, si bien por muy distintos motivos. ¿Cuántas víctimas y cuántos sufrimientos se podrían haber evitado si hubieran atendido antes a nuestras exigencias? Esto es algo que debemos cargar también a su cuenta. Pensamos que debería prepararse ya el "Comunicado final", aportando pruebas de cómo se ha desarrollado todo desde el principio (entrevistas con el Beltranejo, Fax, etc.). Por lo demás, es casi seguro que nuestra versión no va a tener mucha difusión en los medios, pero contra eso poco podemos hacer, excepto denunciarlos e implicar al mayor número de "personalidades" en el proceso. La táctica de esta gentuza va a ser presentar su derrota como un triunfo; es decir, harán todo lo posible por presentarnos, si no como arrepentidos (eso ya no colaría a estas alturas), sí como gente que ha "recapacitado" y se ha planteado que en su "democracia" hay lugar para todos. Difícilmente vamos a poder parar esa avalancha de mierda más allá de nuestro entorno; tendrá que ser después, cuando tengamos más posibilidades de llegar a la gente abiertamente, cuando quede claro que no nos han "comprado", será entonces cuando podremos demostrar que seguimos luchando por los mismos objetivos que antes.

En fin, hay que darles en los morros cuando dicen que pueden solucionar su crisis a la manera italiana, aclarándoles que no podrán hacerlo porque las causas que la han originado son diferentes; allí no existe un movimiento de resistencia organizado que ha vencido en la guerra sucia llevada contra él. En Italia la corrupción ha hecho tambalear al Estado, en cambio, en nuestro paisito, esa misma corrupción está estrechamente ligada a la guerra sucia y al terrorismo de Estado ¡Ya quisieran ellos poder despachar la crisis sentando en el banquillo a unos cuantos "corruptos"!

Nos parece justa y necesaria la exigencia de que, al tiempo que llevan a cabo la reunificación parcial, liberen a Juan Manuel y a Mila y qué duda cabe que tenéis razón en lo que apuntáis respecto a que ésta es una "carta" que se están reservando; no obstante, consideramos que, una vez que han accedido a cumplir las otras condiciones previas, ese asunto pierde la importancia que antes tenía, pues, de hecho, con el reagrupamiento se da pie a lo más importante, aparte de que en esas medidas va incluido lo anterior. Claro que esta flexibilidad que estamos demostrando habrá que hacérsela pagar de alguna forma; tenemos que exigirles que correspondan por su parte con algún "detalle" (no podemos ser tan flexibles que se nos acabe rompiendo el espinazo).

El tema de las garantías es el más negociable. Es decir, que por nuestra parte tendremos que ir a la baja, pero, como vosotros decís, será necesario también aquí establecer una "línea de repliegue". Es claro a todas luces que el régimen no va a darnos las garantías que pedimos, por la sencilla razón de que no puede hacerlo, ya que eso supondría renegar de su origen y de su propia historia y hacerse el harakiri. Va a ser, precisamente, esa falta de garantías lo que nos permita a nosotros seguir denunciándolos como lo que son. ¿Qué garantías tenemos de que la actividad del Partido va a ser tolerada si siguen en pie las mismas leyes, tribunales y fuerzas represivas? Tendremos que ser nosotros, junto a las masas, los que nos dotemos de esas garantías: no renunciando a ninguno de nuestros principios, preservando el aparato clandestino del Partido, guardando la pólvora en lugar seco y acumulando fuerzas. Podemos, pues, aceptar que no nos ofrezcan las garantías que pedimos, ya que insistir en ellas podría inducir a confusión, a inculcar en la gente la idea oportunista de que el régimen podría ser algo distinto a lo que es, pero para nosotros tiene carácter de principio dejar clara constancia del derecho a la resistencia de manera que, aunque no lo reconozcan, nosotros siempre lo proclamaremos y haremos uso de él en cuanto suelten de nuevo a los perros.

En cierta medida, insistimos en que es mejor que no reconozcan ese derecho, así no nos sentiremos obligados a tener que reconocer que se han convertido milagrosamente a la democracia. Esto supone también que las espadas siguen en alto, y que, si al final alcanzamos un acuerdo (y debemos hacer todo lo posible para lograrlo), ese acuerdo no pasará de ser una tregua, lo que confirmaría, una vez más, nuestras previsiones. Por descontado que nosotros respetaremos los términos de ese acuerdo y que haremos lo posible por prolongar la tregua alcanzada; es decir, no seremos los primeros en apretar el gatillo, pero de la misma manera debemos dejar bien sentado que si nos atacan, si nos reprimen de nuevo o tratan de evitar de ese modo que ganemos a las masas para el triunfo de nuestras ideas, nos defenderemos. Este es el verdadero sentido de las "garantías", la "línea de repliegue", a la que no podemos renunciar, ya que eso equivaldría a desarmarnos en todos los terrenos y a dejarles a ellos libres las manos para actuar contra el Partido y contra el movimiento popular.

De las "reparaciones" no es mucho, a decir verdad, lo que podemos esperar, pero no por este motivo vamos a dejar de exigirlas. En este capítulo ellos pueden ser mucho más "flexibles" y "generosos". Eso sí, no debemos admitir ninguno de los chanchullos que nos proponen. No vamos a convertirnos, ni siquiera en apariencia, en una agencia del Gobierno, y, como no nos vamos a dedicar a la mendicidad después de que nos han tenido 20 años machacados en las cárceles, con las familias abandonadas a la mano de dios y aquejados de todo tipo de dolencias y enfermedades, tendrán que reparar esos daños o afrontar las consecuencias. Esa reparación sería importante para nosotros, sobre todo, porque supondría un "reconocimiento" por su parte, aunque vergonzante, de las fechorías que han cometido. Por esta razón debemos pelear para conseguirlas, porque, por lo demás, ya sabríamos buscarnos la vida, no hay que apurarse.

El problema que tenemos por delante, el más inmediato, consiste en la coordinación de todo este fregado. Comprenderéis que hay cosas que nosotros no podemos hacer, de manera que habrá que continuar como hasta ahora e incluso "profundizar" aún más en el tema de vuestra representación e interlocución. En realidad no tenemos otra ni podría ser mejor. Tenéis nuestro respaldo, aunque no coincidamos en algún detalle, lo que no debe preocuparos excesivamente. Se ha llegado a una situación en que ya sólo nos cabe decir: ¡P'alante! Desde luego, no nos pasan desapercibidos los riesgos que entraña este proceso, pero más que esos riesgos inevitables, lo que debe preocuparnos es el "miedo" a lo desconocido, la reserva a afrontar con decisión y espíritu abierto esta nueva etapa que se abre ante nosotros. Así que, una vez más, ¡P'alante! (aparte de que lo estáis haciendo muy bien, con verdadera profesionalidad).

Sólo os recomendamos que atéis muy corto todo lo relacionado con la "publicidad". Esta gente nos va a hacer alguna guarrada por ahí, y debemos estar prevenidos y preparados para contrarrestarla. De momento estamos haciendo un "dossier" especial con los materiales que nos habéis enviado. Pensamos incluir parte de la correspondencia que estamos manteniendo sobre este asunto. Necesitamos conocer vuestra opinión sobre este proyecto, no sea que exista algún inconveniente. Lo habrá seguramente en lo que se refiere al momento de su publicación, ya que, en cualquier caso, no nos vamos a morder la lengua. Por eso sería conveniente que nos pusiéramos de acuerdo en el criterio a seguir: proponemos que vosotros os encarguéis de las cuestiones más inmediatas (una respuesta, un comunicado, etc.), puesto que disponéis de la información más fresca y completa. Por nuestra parte nos encargamos del dossier y demás materiales de "peso", para los que se requiere más tiempo o más "maduración". Otra cuestión son los comunicados o documentos que salgan de las negociaciones, porque esos papeles no sólo habrá que sopesarlos, sino también "fecharlos". En esto nosotros nos atendríamos a lo que nos indiquéis. ¿Estáis de acuerdo?

Nuestra atención está centrada ahora mismo en "el día después", en la salida del túnel. Que va a ser una victoria en toda línea (el hecho de que se hayan avenido a negociar y lo reconozcan públicamente ya lo es por sí mismo) no cabe ni discutirlo. Los hechos cantan, sin que tengamos que esforzarnos en explicarlo. No obstante, no se puede descartar que más de un despistado lo interprete como una "derrota" o una "renuncia" por nuestra parte a proseguir la línea que hemos proclamado y aplicado casi al pie de la letra durante más de 20 años cuando, en realidad, esta negociación y sus resultados más inmediatos, suponen la realización de esa línea. Ese es el fruto de la lucha, del esfuerzo y los incontables sacrificios que se han hecho durante todos esos años y sitúan al Partido en las mejores condiciones posibles para proseguir su trabajo entre las masas y fortalecerse.

No hace falta repetir que ha sido el régimen el que ha perdido la batalla (y es la segunda que le hemos ganado en los últimos veintitantos años). Cierto que no es la decisiva, pero sí una de las más importantes, pues queda, a pesar de la "negociación", bastante tocado de sus dos alas, tanto de la "izquierda" como de la derecha. Esto también nos favorece para seguir avanzando de forma acelerada. Ahora se trata de recoger los frutos de esa victoria. Para ello tenemos que hacer un nuevo plan de trabajo que nos permita desplegar nuestras fuerzas en toda la extensión del frente político, ideológico, cultural y organizativo. La actividad militar, de llegarse a un acuerdo, cosa de la que ya no dudamos, quedará suspendida. De todo esto ya habrá ocasión de hablar con toda la extensión que el tema merece. De momento, no debéis preocuparos excesivamente de este aspecto que configura la nueva situación. Ya os iremos informando y os daremos instrucciones sobre el nuevo "destino" de cada uno a medida que vayáis apareciendo y os sacudáis el polvo del encierro. No obstante, para que tengáis una idea siquiera aproximada de hacia dónde vamos a encaminar los primeros pasos, expondremos a continuación un esquema general (¡cuidaros de los esquemas!):

  Al desplegar nuestras fuerzas, debemos perseguir, como principales objetivos de esta nueva etapa, ir a las masas para apoyarlas en sus luchas diarias, ayudarlas en sus problemas y fortalecer dentro de ellas al Partido.

  Una parte del aparato del Partido deberá seguir en la clande, pues no existen "garantías" de que el régimen no vuelva otra vez, de aquí a un tiempo, a las andadas.

  Los camaradas que vayan saliendo de la cárcel, unos deberán incorporarse a sus naciones y localidades de origen para fortalecer, o en su defecto reconstituir en ellas, las organizaciones del Partido. Otros tendrán que dedicarse a las labores de propaganda. Con los demás reforzaremos la dirección, debiéndose constituir una comisión para el trabajo en las organizaciones de masas.

  Resistencia pasará a ser elaborado y editado en el interior con el mismo u otro formato y una periodicidad mensual y, si es posible, en cuanto se pueda, quincenal. Para ello deberá constituirse un comité responsable. En el exterior editaremos una revista "teórica" que podrá ver la luz cada tres o cuatro meses.

  Celebración en el plazo más breve posible de un pleno del Comité Central. El Pleno convocará el IV Congreso del Partido y relanzará la campaña preparatoria del mismo.

Como podréis comprender, trabajo no os va a faltar a ninguno. De modo que ya podéis ir preparando el cuerpecito para lo que os espera. Nosotros, naturalmente, tenemos proyectado hacer un viaje a la India, en plan "sabático" total. ¿Qué os parece?

Un abrazo y ¡P’alante!

El Comité Central del PCE(r)

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