Como es sabido, algunos medios informativos adictos al régimen se apresuraron a "filtrar" la noticia de aquel primer encuentro, aprovechando la ocasión, cosa ya habitual en ellos, para difundir burdas y malintencionadas interpretaciones. Esta provocación no fue respondida entonces por nuestra parte por varias razones:
queríamos evitar dar pie a que se crearan falsas expectativas que pudieran obrar en contra de la causa obrera y popular
también queríamos evitar, en lo posible, que los sectores contrarios a la negociación, aún fuertes y numerosos dentro del régimen, pudieran ejercer presión para abortarla antes de que ésta se iniciara realmente, y
en aquel primer encuentro nuestra delegación se había comprometido a no revelar públicamente nada en tanto no se alcanzara un acuerdo aceptable para ambas partes.
Pues bien, ese momento ya ha llegado. Es hora de decir la verdad, sin omitir ningún detalle a los militantes del Partido, a los obreros y a la opinión pública en general.
Con este fin hemos compilado, en el presente dossier, los informes, las cartas y documentos de interés que muestran el desarrollo de este proceso desde el comienzo hasta el punto en que se encuentra en el momento de ordenar estos papeles para su publicación. Obviamente, no vamos a ofrecer (no está a nuestro alcance poder hacerlo) la "versión" completa, "toda" la verdad, sino tan sólo la parte que en ella nos corresponde, y aun así con las limitaciones propias a que se ve constreñido un movimiento que, como el nuestro, se ve obligado a obrar desde la más estricta clandestinidad y desde las cárceles. Esa parte de la información que falta sólo el Estado español puede facilitarla. Por eso le "retamos" a que lo haga, a que "destape" aunque sólo sea alguna de sus "cartas", tal como lo hemos hecho nosotros. De esa manera podría demostrar el talante democrático del que tanto alardea y la sinceridad de sus propósitos "pacificadores"; de paso podría refutar también o desmentir, de forma documentada, lo que pudiera haber de falso en las revelaciones y documentos que aquí ofrecemos.
2. Se presentan dos ("Alberto" y "Enrique") como representantes del Estado. No quisieron comentar quiénes son. Dicen que la seriedad del asunto y su propia representatividad se ve por:
están aquí a esas horas tan poco habituales pudiendo hablar con nosotros;
los hechos, los avances en las conversaciones, demostrarán su capacidad para negociar. También nos dicen que estas conversaciones se han abierto a petición nuestra, no del Beltrán. Se lo rebatimos, pero insisten (y nosotros también).
3. Dicen que hay consenso entre los de arriba para solucionar el tema, pero que puede ser boicoteado. Por eso piden discreción. Aceptamos esto en una primera fase, que ha de desbrozar el terreno, lo que llevaremos desde aquí con estos dos.
4. Criticamos la forma de este primer contacto (la hora y el que se haya hecho en el módulo donde estamos) por ir contra la discreción que piden. Hacemos sugerencias para próximos contactos, que son aceptadas (un horario más normal, y fuera del módulo, presentando nuestra salida de él como si fuéramos a comunicar a jueces, abogados...). Ante comentarios de terceros, presentar las conversaciones como resultado de la huelga, para tratar cuestiones carcelarias.
5. Dicen que ninguna de las dos partes ha de romper las conversaciones aun en el caso de filtración y consiguiente campaña en contra: hay que hablarlo previamente entre ambas partes e intentar averiguar dónde se ha producido la filtración. Para facilitar el trabajo nos anuncian:
levantamiento de la intervención para los tres;
mejoras concretas en la situación de los presos a medida que avanza el proceso;
proponen que en cualquier momento podemos ponernos en contacto con ellos dos a través del Director de la cárcel. Les decimos que preferimos que sean nuestros abogados el conducto y lo aceptan;
podremos utilizar el teléfono cuanto queramos para ponernos en contacto con quien consideremos oportuno (abogados, amigos, familia...).
6. El contenido de la negociación lo resumen así: "Existe GRAPO, lo que trae consecuencias políticas, sociales y penitenciarias. Es todo un bloque que hay que solucionar en conjunto: resolución de las 'consecuencias' y 'disolución de los GRAPO'.
Contestamos: "No somos marcianos, no hemos aterrizado en este país de la noche a la mañana. No es simplemente 'existen los GRAPO, hay consecuencias', sino 'existen unas condiciones políticas y sociales que originan y dan vida a los GRAPO, se crean los GRAPO, hay consecuencias y las habrá mayores'. Sin análisis del origen, mal vamos a ver la solución de las 'consecuencias'". Aceptan esto y están dispuestos a discutir con nosotros de todo ello en la primera fase.
También les contestamos que, aunque el Partido nos ha designado y tenemos la confianza de la calle y de las cárceles, consideramos imprescindible para empezar a discutir el asunto en detalle que estemos con otros camaradas presos, hombres y mujeres. Y ello porque queremos una negociación seria y una interlocución representativa, porque llevamos muchos años aislados y necesitamos conocer el mayor número de opiniones y puntos de vista para que cada paso que se dé sea firme. Nosotros tres compondríamos la delegación, pero en contacto permanente con otros doce o quince camaradas, hombres y mujeres. Técnicamente es posible en esta cárcel, al tener módulos de mozas. Además de las razones que les presentamos a estos dos, hay otra que no decimos: presentamos la cuestión como imprescindible porque ello nos hará ganar tiempo.
Responden que no puede ser, por la necesidad de discreción: "A más gente, más posibilidad de filtración". Insistimos, les decimos que de nuestra gente no saldrán filtraciones, que miren en sus propias filas si las hay. Dicen: "Los sindicatos de funcionarios pondrían el grito en el cielo si el gobierno cede a una concentración así". Les hacemos ver que ése es su problema, que de cualquier forma ya pueden mosquearse los boquis más fachas por habernos traído aquí a los tres y haber venido ellos de la forma que lo han hecho; que siempre podrán explicar esa concentración como "resultado de la huelga", "buen comportamiento" o como les dé la gana. Por otra parte, si no solucionan ese problema, ¿cómo van a arreglar el problema principal?
Al final les sacamos el acuerdo de que en la próxima reunión ellos traerían una respuesta y nosotros la lista de los camaradas. De aceptar, ganaríamos quince días (la próxima reunión la hemos fijado para el 2 de mayo por nuestra necesidad de "estudiar a fondo el problema"), más el tiempo, forzosamente largo y alrededor de un mes, para la concentración aquí de los camaradas.
7. Para la próxima reunión (2 de mayo) ellos propondrían que de ella saliera un "calendario" de las conversaciones y que entraríamos a tratar los temas concretos. Queda pues pendiente que se solucione el problema de la traída de los camaradas. En cuanto vengan y hablemos con ellos, entraremos en detalles. Mientras tanto nos entretendremos con las cuestiones de carácter general. En previsión de la negativa de entrada a la venida de los camaradas, tenemos ya una serie de propuestas concretas, muy razonables y viables técnicamente, para hacerla posible y seguir ganando tiempo.
8. Decían: "Vosotros no habéis conseguido gran cosa con la lucha armada; el Estado está fuerte, consolidada la democracia y puede ser generoso". Contestamos: "Si fuera así no vendríais. Si venís es porque somos fuertes, prevéis que lo seremos más (por las condiciones del país y del capitalismo en general) y porque vosotros estáis en crisis política, económica, social y moral. No podéis atajar el problema policialmente y buscáis otra salida". Reconocieron que "los GRAPO están capacitados para actuar".
9. Preguntaban por qué hace cinco años que no hay atentados mortales. Decimos: "la respuesta está en nuestra propaganda y la conocéis. Nuestro objetivo siempre es hacer política. Si no nos dejan por las buenas, lo hacemos con las armas. Ahora la lucha armada está en segundo plano. Lo primero es la lucha política, pero mañana puede ser al contrario. No abandonaremos la lucha armada si no se soluciona el problema político, si no existen condiciones para la lucha política, sin que nos asesinen ni torturen por defender nuestras ideas.
En el plano personal, los presos no tenemos ninguna prisa por salir a la calle: aquí también cumplimos con nuestro papel; somos útiles a nuestra causa. Pero tenemos interés, como comunistas, en arreglar el problema político, en crear condiciones nuevas y abrir una nueva fase de lucha por la revolución sin lucha armada, dure lo que dure".
10. Contenido de la primera fase: creemos que, para acompañar a la reivindicación fundamental (la salida), nos servirán los documentos que ahora os pedimos:
Lo que sacamos acerca de las conversaciones de Herrera del 83;
Lo que salió en Resistencia tras el conato de conversaciones del 90.
Creemos recordar que se exigía:
Salida escalonada.
Legalización o tolerancia del Partido.
Medios económicos para la actividad política y "vuelta al trabajo" de los presos.
Mejoras económicas y sociales de carácter general.
Y como contrapartida por nuestra parte:
Alto el fuego cuando hubieran cumplido determinada parte de sus compromisos.
Disolución de los GRAPO cuando todos estuvieran fuera.
11. En las negociaciones creemos necesario insistir mucho en los puntos b), c) y d) por dos razones:
cubrir lo fundamental (a)
mostrarles que nuestra voluntad de hacer política, creando las condiciones que lo hagan posible, es firme y duradera, tanto como la de continuar (e incrementar) la lucha armada si no hay solución global.
12. Para una fase siguiente, ellos apuntaron la posibilidad de "otros interlocutores", "otros marcos", con "observadores" y "expertos" para las cuestiones concretas.
13. A continuación os damos la lista de los y las camaradas que pensamos proponer, si antes no recibimos una opinión contraria por vuestra parte. Naturalmente, decir que "nos vendría muy bien" cualquier orientación, dato, directriz, aportación... vuestra sería quedarnos cortos. Estamos hambrientos de cualquier cosa que decidáis enviarnos, pero también es cierto que la comunicación no va a ser nada fácil, que debemos pensar con nuestras "propias cabezas" y que, mal que bien, también llegaremos a aprender este proceloso arte de la negociación.
José María Sánchez Casas
José Balmón Castell
Rogelio Vázquez Gómez
Juan García Martín
Joaquín Calero Arcones
Francisco Cela Seoane
Joaquín Garrido González
Olegario Sánchez Corrales
José Ortín Martínez
Carmen López Anguita
Josefina García Aramburu
Aurora Cayetano Navarro
Elvira Diéguez Silveira
Estimado Sr. Director General:
En relación con nuestra conversación telefónica del día de hoy, tengo el gusto de transmitirle, en contestación a su requerimiento:
1. Que el listado de presos con los que desean mantener contacto en la cárcel es el siguiente: José María Sánchez Casas, José Balmón Castell, Rogelio Vázquez Gómez, Juan García Martín, Joaquín Calero Arcones, Francisco Cela Seoane, Joaquín Garrido González, Olegario Sánchez Corrales, José Ortín Martínez, Carmen López Anguita, Josefina García Aramburu, Aurora Cayetano Navarro y Elvira Diéguez Silveira.
2. Que, en cuanto al temario, es una cuestión a discutir directamente entre Vds. y ellos, ya que existen numerosos aspectos relacionados entre sí. En todo caso, me dijeron que debían ser Vds. quienes propusieran el temario, para lo que adujeron varias razones:
a) son Vds. quienes han engendrado el problema que se trata de resolver
b) las conversaciones se iniciaron por iniciativa suya.
En cualquier caso, me comentaron que para poder avanzar sería necesario crear primero las condiciones propicias para ello, cuestión también a discutir entre Vds. y cuya enumeración de contenidos propiciaría la redacción de un temario excesivamente prolijo.
Aludieron, por ejemplo, a que ninguno de sus compañeros se encuentre solo en prisión, tal y como se les prometió durante la última huelga de hambre. Que sería bueno que en próximas entrevistas se hubiera avanzado algo en este terreno para poder comprobar en los hechos, y no sólo con palabras, que hay una mínima voluntad por su parte de solucionar algo.
En espera de haber satisfecho su petición, le saluda, atte.
No tenemos noticias muy precisas sobre vuestra situación actual, pero por lo que hemos podido saber (y en otros casos "adivinar") parece que las aguas han vuelto al cauce que se estableció en vuestra primera entrevista con "los extraños mensajeros de la noche" antes de que se produjera la última dispersión y el primer conato de ruptura. A nosotros, desde luego, no nos ha sorprendido ese primer resultado de las "conversaciones", si bien no logramos entender por qué decidieron dar aquel paso para dar inmediatamente marcha atrás. Lo atribuimos a sus propias contradicciones y peleas, a la forma tan chapucera en que lo estaban haciendo, aunque también es verdad que barajamos la posibilidad de que estuvieran jugando como otras veces lo han hecho y hubieran decidido dar carpetazo al asunto, una vez que los del PP han sentado sus posaderas en los sillones ministeriales. De manera que ya sólo restaba intoxicar a la opinión pública con nuestra supuesta "intransigencia", sobre las "divisiones" entre "duros y blandos", etc. Pero parece, si se confirman las últimas noticias, que la cosa "va en serio" ¿Cómo interpretar, si no, los pasos que están dando? Claro que para nosotros eso no basta. Tienen que dar cumplimiento a lo que se ha acordado con ellos, de lo contrario, no acabaremos de creerlos.
Es evidente que tienen necesidad de hacer "algo", pues la crisis que están atravesando no les deja otra salida. Necesitan poner orden en sus filas y "legitimarse" de nuevo, y esto tiene un precio. Ni que decir tiene que van a tratar de reducirlo al mínimo, es decir, procurarán arrancarnos el máximo por las mínimas concesiones. Nuestra posición debe ser en todo momento, ocurra lo que ocurra, la que habéis adoptado. Esa posición no es nueva y la hemos discutido y madurado durante mucho tiempo. También la hemos hecho pública en más de una ocasión; en resumen: estamos interesados y deseamos resolver los problemas, pero no a cualquier precio. Es decir, hay temas que no están expuestos a negociación, pues son la causa por la que hemos luchado y seguiremos luchando. Lo demás depende de las medidas que ellos tomen.
En este sentido nos ha parecido muy atinado el planteamiento que habéis hecho en esa primera reunión. De ello también hemos tratado entre nosotros muchas veces, tanto en las prisiones como fuera de ellas, por lo que consideramos que no es mucho lo que ahora podemos aportar nosotros desde aquí. Necesitáis, es cierto, algunos datos y elementos de juicio para "situaros", pero para ese tema ahí está "Askatu"; él os puede poner al corriente de casi todo, pues no hace tanto tiempo que lo hemos tenido dándonos la barrila y compartiendo afanes y preocupaciones. Podéis considerarlo nuestro "representante" más directo, si bien es posible
que no sea el camarada idóneo para llevar la "batuta" en las conversaciones. Eso lo decidís vosotros.
Aclarado lo anterior, conviene que comentemos algunas cuestiones de las que nos habéis informado y que maticemos otras.
Nosotros no tenemos nada que ocultar de estas conversaciones, negociaciones o como quiera llamárselas. Sólo aceptamos el "secretismo" como medida provisional y transitoria para facilitar los contactos y evitar que las fuerzas contrarias a los mismos ejerzan presión para que sean interrumpidos. Pero una vez que estos contactos se han establecido y se han iniciado las conversaciones, exigimos que se hagan públicos. Hay que establecer un plazo a partir del cual se dé amplia información y que esto se haga sin trampas. Subrayamos esta condición porque, entre otras cosas, ya estamos comprobando que no es muy limpio lo que están haciendo: mientras que por nuestra parte estamos cumpliendo lo acordado, al amparo de esos mismos acuerdos, ellos no paran de "largar" de la peor manera, sirviéndose del monopolio de los medios. O sea, que el problema no consiste tanto en que se produzcan filtraciones y que luego se "investigue" dónde se han producido, sino en que se deben publicar las conversaciones para evitar, entre otras consecuencias, filtraciones intencionadas y manipuladoras.
Nos parece que no habéis hecho suficiente hincapié en las cuestiones políticas, de fondo; y éste es un tema de la mayor importancia. Hacéis alusión a las causas, pero hay que especificar más. En este punto nuestra posición debe ser clara y firme: si no se deroga la legislación "antiterrorista" que ha hecho posible el terrorismo de Estado, el crimen, la corrupción generalizada, la tortura..., no daremos ni un solo paso adelante. Además, debemos exigir una declaración institucional que reconozca la responsabilidad del Estado y de todos los partidos parlamentarios en el terrorismo de los GAL, etc., así como la razón y el derecho que siempre nos han asistido al enfrentarlos en la forma en que lo hemos hecho.
Otro asunto clave es el que se refiere a las "excarcelaciones". No hay que perder de vista que la mayor parte de los camaradas tienen ya cumplida buena parte de las condenas, por lo que consideraríamos una burla que trataran de negociar su liberación a cambio de lo que piden, mientras los demás se siguen consumiendo en las cárceles a la espera de que les llegue el turno. Esto no lo vamos a aceptar, como no vamos a aceptar ningún trato individualizado. Nuestra posición en este punto debe ser inflexible: o todos o ninguno y la liberación de la primera tanda debe incluir no sólo a los enfermos y a los que prácticamente tienen cumplida la condena, sino también a los que han sido detenidos recientemente. Para que nos entiendan: hemos de exigirles que los últimos sean los primeros.
Las conversaciones no se pueden prolongar indefinidamente. Hay que establecer un calendario que deberá ir acompañado de medidas concretas que permitan acercarnos al resultado final o a la meta. A este respecto podemos aceptar el cambio de "escenario", la ampliación de la "interlocución", la presencia de "observadores", etc., siempre que no sea para perder tiempo y enredarnos en un sin fin de trampas formales. Además, la "tregua" debe ser mutua. Los Grupos hace tiempo que la están manteniendo de forma unilateral, por lo que no se puede dudar de su buena voluntad, y la van a mantener, siempre que no les obliguen a romperla. Ellos deben cesar también de perseguir y de acosar a nuestra gente.
Entendemos que los temas a tratar en esa segunda fase no pueden ser aquéllos que consideramos innegociables, tales como el Programa y los Estatutos del Partido. Se puede entrar a negociar la forma en que puede ser "legalizado" o tolerado el Partido, la reparación por su parte de los daños políticos, morales y económicos que nos han causado, la fecha, el número y los nombres de los camaradas que serán liberados, así como, en correspondencia con ello, las declaraciones y medidas que habríamos de tomar por nuestra parte, pero debe quedar claro en todo momento que no haremos ninguna concesión de principio en lo que respecta a nuestro Programa y a nuestra independencia política, por lo que resultará inútil toda pretensión de enmendarnos la plana o de intervenir en asuntos del Partido y que sólo a él competen.
Y eso es todo por el momento. Mantenednos informados a través del conducto que ya hemos establecido. Por nuestra parte vamos a hacer algunas gestiones para, en el caso de que se llegue a esa segunda fase, proponer algunos "observadores" neutrales. Sería conveniente que nos mantuviéramos un tanto escépticos (en realidad, no hay que hacerse muchas ilusiones) y desde luego, si no cumplen lo acordado, nunca reconoceremos que ha habido una verdadera negociación y lo denunciaremos como una patraña del Gobierno y del Estado destinada a dividir e intoxicar.
Y nada más, coleguillas, aprovechad vuestra "reunificación" y, si os dejan, echaros un trago al coleto a nuestra salud y a la "vôtre".
Queridos camaradas:
Sólo disponemos de unas horas para esta carta. Esperamos que la escasez de tiempo no impida la claridad de la exposición de nuestro informe. En primer lugar, un poco de cronología. Como sabéis por nuestro anterior envío (y único hasta la fecha), la segunda reunión quedó establecida para el día 2 de mayo. No se celebró. Los visitadores nos hicieron llegar el siguiente recado: "Todo sigue adelante, no podemos ir por dos razones: Kuadra está en Madrid y aún no se ha producido el relevo de gobierno, por lo que el nuevo equipo no está en funciones. Avisaremos pronto". La permanencia de Kuadra en Madrid se ha prolongado hasta que el 1 de julio realizó su último juicio (de momento); las razones nos parecieron válidas y los visitadores nos avisaron en su momento, por lo que en cuanto los volvimos a ver no les dimos la bronca por este motivo. Como por otra parte no faltaban razones para darles la bronca (como luego relataremos), el viernes 12 de Julio, que es cuando se llevó a cabo la segunda reunión, nos despachamos a gusto y les pusimos las pilas.
También sabréis que alrededor del 13 de Junio saltó la noticia en la Cope y en algún periódico andaluz. En medio de mucha intoxicación, se hablaba de "negociaciones", de que habíamos sido visitados por "dos miembros del CESID". El día 14 los visitadores nos hicieron llegar otro recado: "No somos responsables de la filtración. Todo sigue igual. Nos pondremos en contacto pronto". Pensamos entonces que decidirían trasladarnos de cárcel, aunque el mismo hecho de estar los tres juntos (más los camaradas de la lista que les habíamos proporcionado) "cantaba" por sí solo en cualquier lugar al que nos llevaran y por más traslados que hicieran. Aun así, el traslado se produjo. El 25 de Junio llevaron a Hierro a Navalcarnero. El 2 de Julio salió Brotóns para el mismo sitio, aunque al llegar a Valdemoro recibieron la orden de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias de suspender la conducción a Navalcarnero y que Brotóns se quedara allí hasta nueva orden. El motivo de esta interrupción (y de la inmediata llegada de Hierro a Valdemoro) parece ser la gran bronca que se montó en Navalcarnero a la llegada de Hierro: le metieron en el búnker, en unas condiciones verdaderamente infrahumanas; Hierro reaccionó de la única manera que cabía hacerlo, se montó una buena. Al poco tiempo le pasaron a un módulo normal y en condiciones aceptables, pero los visitadores debieron pensar que aquel sitio estaba ya quemado y decidieron enviarle a Valdemoro (donde estaban Kuadra y Brotóns) y visitarnos allí, cosa que hicieron el viernes 12 de Julio.
Las condiciones en esta cárcel tampoco eran favorables para una estancia tranquila. Las conducciones habían sido de las de estar siempre al borde del follón y de la paliza, llegamos cargados de partes y decidimos que había que cargar las tintas en este aspecto: no se puede estar recibiendo palos por la mañana y sentarse tan tranquilamente por la tarde con los jefes de los torturadores a conversar plácidamente. Por esta razón y por el hecho de que muchos camaradas están también en pésimas condiciones, así como para forzar a los visitadores a definirse y a mostrar con hechos la buena voluntad que dicen tener, decidimos que la reunión debía centrarse en un único punto: establecer las condiciones, el escenario adecuado para empezar a hablar en serio y meternos en materia. Estas condiciones, que les planteamos al inicio de la reunión (tras explicarles con toda la "vehemencia" de que somos capaces) fueron, a grandes rasgos:
Los trece de la lista, más nosotros tres, debíamos estar en la misma cárcel para elaborar el temario que debíamos discutir bajo las siguientes condiciones:
Libertad total de movimientos dentro del módulo y condiciones materiales para podernos reunir con total libertad.
Cese de la represión policial sobre amigos y familiares.
Comunicaciones con amigos y familiares, tanto ordinarias como "vis a vis", sin más requisito que ir a la cárcel a vernos, es decir, sin tener que esperar un mes (como es habitual). Las comunicaciones con abogados deben ser con la ventanilla abierta.
Nosotros marcamos el ritmo de las conversaciones, nosotros indicamos el momento a partir del cual ellos pueden venir. De esta forma podremos esperar a vuestras indicaciones antes de cada reunión.
En caso de detenciones de gente nuestra, o de acciones de los Grupos, no se romperían las conversaciones, nos reuniríamos, veríamos los porqués y, caso de ser posible, se continuaría hablando. (Aquí torcieron el gesto, aunque ni en esto dieron una respuesta negativa; eso sí, dijeron que "el asunto era muy grave").
Parecían venir dispuestos a aceptar este tipo de condiciones, y esa disposición favorable se vio reforzada por la "vehemencia" con la que les relatamos las condiciones en que nos tenían. Claro, que tenían un "pero" referente al primer punto. Su contrapropuesta en este aspecto era la siguiente (venían ya con ella preparada): reunirían a cuatro de la lista en Sevilla (es decir, no moverían a nadie de allí, pues ya hay en ella 4 camaradas), junto a dos de nosotros tres. A otra cárcel andaluza llevarían a otros cuatro de la lista con el tercero de nosotros, luego volverían a reunirnos a los tres y hablaríamos con ellos. También insistieron en que les diéramos ya el temario, incluso que lo discutiéramos en la mesa y luego fuéramos con los camaradas de la lista.
Nos cerramos en banda por los motivos por los que antes os hemos expuesto: los 16 juntos, tiempo y condiciones para discutir, analizar, elaborar el temario y llegar a la reunión con los visitadores con una posición sólida y unánime. Hay otro motivo para el mantenimiento de nuestra exigencia, naturalmente, y es el de que haya tiempo suficiente para que vosotros nos enviéis vuestras directrices. Luego volvemos sobre este tema.
Ante nuestra firmeza, ellos llegaron a decir que estábamos "dando un portazo". Les contestamos que no, que las condiciones que marcábamos eran las mínimas para garantizar la seriedad de las negociaciones, que eran necesarias por muchos motivos (largo tiempo sin ver a los camaradas, complejidad del asunto que enfrentábamos, necesidad de participación de un amplio grupo de camaradas en una decisión de importancia, nuestro interés en que cada paso que se diera fuera firme y unánimemente aceptado...). La única razón que los visitadores esgrimían para defender su contrapropuesta es que juntar a los 16 "llamaría mucho la atención, que saltaría de nuevo la liebre". Respondimos que la liebre ya había saltado, que desde ese punto de vista lo mismo llamaban la atención dos grupos que uno solo, que se podría "explicar", si así lo querían, el juntarnos a 16 por motivos estrictamente penitenciarios. En fin, que de portazo nada por nuestra parte, que si esto se rompía sería a causa de su mala disposición a pasar al terreno de los hechos y a su propia falta de seriedad, por lo que hemos visto, en este tema.
Para nosotros está claro que los visitadores no tienen autonomía para "decidir sobre la marcha". Actúan según la lógica militar; tienen unas órdenes, las cumplen y no se salen de ellas ni un milímetro (a lo máximo que llegan es a "ampliar" de 4 a 5 el número de camaradas de la lista en cada cárcel). En ningún momento trataron de rebatir nuestros argumentos en favor de nuestra propuesta, se limitaban a repetir su "argumento" de que 16 llamarían demasiado la atención.
Llegaron a decir que no hacíamos ninguna concesión, que no nos movíamos de nuestras primitivas posiciones. Les dijimos que eso no era cierto, que el hecho de sentarnos a hablar con ellos y de buscar una solución, pese a todo lo que nos habían hecho, y siguen haciendo a las masas y al movimiento de resistencia, demostraba nuestra buena disposición y que era una concesión que les hacíamos. Comentaron algo que nos sonó muy bien, pues muestra que nos van conociendo. Dijeron "vosotros no hacéis concesiones porque nunca firmaréis nada que vaya en contra de vuestros principios".
Plantearon que ya que las conversaciones en la cárcel resultan tan difíciles, les dijéramos si había posibilidades de que se reanudaran en la calle. Les contestamos que no, que el Partido nos había designado como los negociadores y que así seguiría la cosa. En esto nos mostramos inflexibles, teniendo en cuenta que esta gente estará buscando vías para que la pasma llegue a vosotros. Antes de tocar este asunto de los 16, habían dicho que las conversaciones se reanudarían en septiembre. Fue entonces cuando dijeron lo de los dos grupos de 4, que estarían reunidos por lo menos durante Julio y Agosto. La reunión terminó, por tanto, sin acercamiento en las posiciones. Ellos hablando de "portazo" por nuestra parte y nosotros insistiendo en que si se rompían por la discrepancia sobre este punto, dada la pobreza de su argumentación, la responsabilidad era suya. Luego, comentando la sesión entre nosotros coincidimos en que volverían, no sabíamos si en un par de días o después de algo más de tiempo, pero que volverían.
Las razones son las siguientes: creemos que tienen necesidad de abordar ahora el asunto. Primero, porque la corrupción ha alcanzado a todas las instancias del Estado (Partidos, judicatura, Gobierno central, autonómicos, hasta la propia monarquía): necesitan un lavado de cara. Segundo, porque han fracasado todas sus medidas contra el movimiento de resistencia: en la guerra sucia, la tortura, el asesinato de Estado, la dispersión. No se creen ya eso de la "solución parcial". Los tribunales especiales y la ley antiterrorista misma son ya puestas en cuestión por sectores del Estado como ineficaces. Se plantean incrementar la represión o "cambiar algo". Tercero, porque tienen a tres generalitos en el banquillo de los acusados y a toda la cúpula del Ministerio del Interior (y a González y otros en espera de ello): necesitan dar solución a este problema. Y cuarto, porque saben que el ataque a las conquistas sociales de la clase obrera, que se ven obligados a hacer por la crisis económica y las condiciones de Maastrich, puede provocar un estallido. Desde luego, no quieren que ese movimiento espontáneo se ligue a un movimiento de resistencia organizado, dando leña en la calle y señalando el camino.
No temáis, no nos hemos convertido en optimistas a ultranza. Pensamos que el Estado tiene esas necesidades, lo que les lleva a iniciar las negociaciones con nosotros y tender lazos a los "vecinos" (ETA), pero dudamos que esas negociaciones "lleguen a buen fin". Ellos tienen sus límites que no quieren sobrepasar, pretenden una negociación a la baja. Especulan con nuestra relativa debilidad material (aunque reconocen nuestra fortaleza política e ideológica) y pretenden solucionar el problema con el mínimo gasto. Nosotros tampoco estamos dispuestos a ceder nada en el terreno de los principios: o se cumplen las condiciones que se plantearon en Herrera 83 (con las correcciones y actualizaciones que vosotros veáis), o no habrá acuerdo alguno.
Bien, seguiremos con el último capítulo. Los visitadores buscaron a nuestro abogado durante el fin de semana sin encontrarle (recordar que la reunión fue el viernes por la mañana). El lunes le dijeron que los tres seríamos trasladados a Córdoba (ya estamos aquí). Parece, por tanto, que sus jefes les han dicho que de portazo, nada. No han dicho, por lo que sabemos, que aceptan nuestra propuesta y nos van a reunir a los 16, pero el hecho de traernos a esta cárcel a los tres sólo puede querer decir que, por lo menos, están pensándoselo. Repetimos que nuestra opinión es que van a continuar con este negocio y que, o aceptan lo que les exigimos, o pronto nos plantearán una nueva contrapropuesta. Queremos, por tanto, ir preparando ese temario que con tanto interés nos piden. Y si mientras tanto van trayendo a los camaradas, ir discutiendo con ellos sobre este asunto.
Por supuesto que lo que nos hace más falta es vuestra opinión. Sólo tenemos algunas frases muy vagas (y en algunos casos contradictorias) de lo que vosotros pensáis. Ello nos hace pensar que incluso esos comentarios no nos han sido transmitidos con la exactitud y el rigor que el caso requiere. Necesitamos que nos enviéis una carta explicándonos lo más concretamente que se pueda:
Nuestro papel en todo el proceso.
El marco en el que nos tenemos que desenvolver, los límites a los que nos tenemos que ajustar.
El temario a tratar con esta gente, concretamente todo lo que podáis en cuanto a exigencias concretas, incluyendo los plazos. Nos referimos a los preacuerdos de Herrera 83, actualizándolos si lo veis necesario (libertad de los presos políticos, actividad legalizada/tolerada del Partido, mejoras en las condiciones de vida de las masas, garantías). Otra cosa que necesitamos es que nos llegue todo lo que se publique en la prensa sobre estos temas. No tenemos ni un periódico, ni una revista. Pasamos la mayor parte del tiempo (hasta ahora) en aislamiento y sin ninguna noticia de la calle (sólo esta semana nos hemos enterado de los artículos de El Mundo e Interviú sobre el tema. Sabemos que han sido publicadas más cosas, pero no las conocemos). Hemos intentado repetidamente solucionar este problema, pero hasta el momento ha sido imposible. Quizás la solución pase porque vosotros responsabilicéis a alguien serio que nos surta de ese material imprescindible.
En la prensa están insistiendo en tres cuestiones que son falsas absolutamente. Dicen que se negocia el fin de la lucha armada a cambio de la reagrupación y salida de los enfermos, que se ha planteado el tema de Cordón y que nos van a reunificar en una cárcel próxima a Galicia. Tanto en el primer informe como en éste veréis que estos temas no han sido ni mencionados. La cuestión de la lucha armada no tiene nada que ver con la de los presos políticos, son niveles diferentes y eso lo tienen claro los visitadores. Repetimos que los temas abordados y alcance de ellos son exclusivamente los que os hemos informado en nuestros dos envíos.
Mientras recibimos el material que os pedimos, entre los tres estamos tratando de avanzar tanto en el análisis de la situación como en el temario. Si por fin nos traen a los de la lista, proseguiremos con ellos en este trabajo. También intentaremos ganar el máximo tiempo posible antes de darle el temario a los visitadores y entrar en materia. Todo en espera de que recibamos vuestro envío.
Como os decíamos antes, los visitadores dijeron que en Septiembre volverían; como aceptaron el que nosotros marcáramos el ritmo, esa fecha puede ser atrasada. Pero se presenta un problema: Kuadra debe ir a Madrid para proseguir sus juicios y suponemos que será el fin de las vacaciones judiciales, en Septiembre. Puede estar allí unos meses, como ha ocurrido desde Abril al 1 de Julio. Por eso pensamos que debe haber un negociador suplente para proseguir el trabajo aun sin el camarada. En caso de que os parezca acertado esto, proponemos que ese papel lo juegue Sánchez Casas. Confirmarnos esto, o decirnos quién ha de sustituir temporalmente a Kuadra si se va a juicio. Para no paralizar todo, en caso de no recibir nada vuestro sobre este asunto, Vargas haría el trabajo; si después llega otra designación por vuestra parte, con cambiarle de nuevo todo arreglado.
Entended también nuestra insistencia en que enviéis directrices lo más concretas posibles, así como el temario a tratar con los visitantes. Nos hace falta, aunque os aseguramos que nos estamos esforzando en avanzar a la espera de recibir lo vuestro. Por supuesto, que no podremos contar con que antes de cada reunión vosotros nos enviéis el guión ni nada parecido. Las comunicaciones son y serán dificultosas y son una vía abierta permanentemente a la acción de la policía, que seguro que está con todas las antenas desplegadas. A partir de que recibamos lo que os hemos pedido, pensamos que lo tendremos todo mucho más claro y podremos defendernos mejor, por lo menos hasta el momento de tomar decisiones concretas, cosa que es de vuestra exclusiva incumbencia.
Y nada más, camaradas. Un fuerte abrazo de estos pringaos y, sobre todo, CUIDAROS.
Nuestra primera y vuestra segunda carta se han cruzado, de manera que, en el momento de responder a esta última, la noticia "seria" más reciente que conocemos es que al fin os han agrupado a los 16 en Sevilla. No conocemos vuestra opinión sobre lo que os planteábamos en aquella primera carta, por lo que todo lo que podemos hacer ahora es responder a vuestro requerimiento y abundar en lo que ya señalábamos en la nuestra anterior.
Vayan por delante algunas precisiones:
Entre los "acuerdos" de los que nos informabais en vuestra primera carta (punto 5 b) se incluía: "mejoras concretas en la situación de los presos a medida que avanza el proceso". Pues bien, nosotros interpretamos que, previamente a la negociación, debían cumplir los compromisos de la huelga de hambre, como mínimo poner en libertad a Juan Manuel y a Mila y juntar a los demás kolegas de dos en dos. Sin embargo, parece que ni siquiera se ha vuelto a hablar del tema, que sigue sin tener visos de arreglarse. Así que habrá que ver qué ocurre con dichos "acuerdos".
Nos parece muy bien que hayáis batallado para que os reagrupen a los 16, pero, al fin y al cabo, esta "conquista" sólo va a durar un mes, transcurrido el cual nos vamos a quedar otra vez con las manos vacías. Por este motivo pensamos que no debéis olvidaros de ir arrancando algunas cosas concretas, de manera que eso nos permita seguir avanzando realmente y no quede todo en palabras y traslados. Otro ejemplo que podemos comentar y apuntar en el mismo sentido es el que se refiere a su insistencia en la posibilidad de proseguir las negociaciones con la calle: podíais haberles contestado que lo faciliten ellos poniendo en libertad, al menos, a Hierro y a Brotóns, pues legalmente pueden hacerlo. El que sostengamos: "O todo o nada, o todos o ninguno", no quiere decir que no haya que arrancarles alguna medida concreta que nos vaya aproximando a la meta. Estas medidas no se han tenido en cuenta, y pensamos que deberían ir como primer punto del temario, como una de las cuestiones previas.
Como otra cuestión previa del temario se podría abordar "la tregua mutua", ya que "torcieron el gesto" y el asunto les parecía "muy grave", de momento se les puede plantear una tregua tácita por ambas partes. O sea, no habrá acciones ni tampoco detenciones ni seguimientos.
Naturalmente el temario irá ligado a un calendario, habrá que poner fechas para que se vayan cumpliendo todas esas mejoras progresivamente. Esta sería la primera fase, en la que habría que respetar la tregua, acordar el temario y los plazos, y saber ambas partes a dónde se quiere llegar y la forma de avanzar. El grueso del temario tratará sobre represión: amnistía total a los presos políticos, derogación de la ley antiterrorista, disolución de la Audiencia Nacional, indemnización por los daños causados, tolerancia del Partido, etc. En segundo lugar estarían los puntos socio-económicos: mejoras sociales y laborales. Si queréis podéis concretar más: pensiones, sanidad, empleo, salarios, jóvenes, etc. De todas formas todo este apartado será inevitablemente tan ambiguo que no creemos que se pueda convertir en un impedimento. Corresponde fundamentalmente a las masas luchar por esas mejoras. Nosotros también las reivindicamos, sin pretender que nos las concedan en lo inmediato. Lo que importa es que todos estos temas queden recogidos y que se fijen los plazos.
Una vez aclarado todo lo anterior, cuando se hayan cumplido los "requisitos previos", cuando sean evidentes esas mejoras a que antes aludíamos, se hayan respetado los acuerdos y se vean perspectivas de que se puede seguir adelante con algunas garantías, será el momento de hacer públicas las negociaciones y de plantear una tregua expresa, también mutua: ellos tendrían que hacer una declaración reconociendo su responsabilidad por la guerra sucia y el terrorismo de Estado y nuestra legitimidad para enfrentarlo como lo hemos hecho.
A partir de ese momento se iniciaría esa segunda fase, a la que se podría llegar en el plazo de tres meses. En esta segunda fase intervendrían los "observadores" y se podría dar el "cambio de escenario" con nuevos, o los mismos "interlocutores" en la calle.
En fin, camaradas, no podemos concretar más ni ser más precisos. Comprendemos vuestra preocupación por la enorme responsabilidad que ha recaído sobre vosotros, pero debéis considerar que en esta movida estamos todos. Así que podéis estar tranquilos; que, aunque a veces no lo parezca, hay quienes se ocupan del seguimiento diario de este asunto y por mantenernos informados. Claro que resulta inevitable cierto "cotilleo" e incluso alguna descoordinación. Eso debemos evitarlo en lo posible, pero sin ponernos demasiado nerviosos. Lo principal es que no se nos vayan las cosas de las manos y que cuando el Partido tenga que decir algo lo haga él mismo y no por delegación de nadie.
En espera de vuestra próxima comunicación, no tenemos mucho más que deciros. Sólo recordaros que actúan con la soga al cuello y que, tras lo del galindazo, podemos presionar más, arrancarles todo lo posible en fechas inmediatas y no fiarlo todo a la "globalidad" de la negociación. Aprovechad bien las "vacaciones" y procurad que "la caló" no os apabulle. Un abrazo.
P.D. Nos parece bien la propuesta de "suplir" a Kuadra por Sánchez Casas siempre que sea necesario, pero sólo en esos casos. Hay que tener en cuenta que, como tratamos de explicar en la nuestra anterior, la designación de "Askatu" obedece a dos motivos de peso:
su proximidad a nosotros; es un camarada que conoce todas las "interioridades" del movimiento, y eso, como se puede comprender fácilmente, puede resultar de enorme importancia a la hora de tomar cualquier decisión por vuestra parte;
es un camarada que ha caído recientemente y debe estar entre los "interlocutores" como garantía de que la "negociación" va en serio, es decir, que incluye a todos los camaradas y no sólo a los que ya han cumplido. Eso no requiere de mayores explicaciones entre nosotros, pero supone un elemento "sicológico" de gran valor. El pobre "Vargas" está más quemado que carracuca, tiene el fuelle averiado y no está claro que en uno de los muchos traslados no le vaya a dar otro arrechucho, eso si Hierro no lo mata antes de un disgusto. ¿Por qué no habéis pensado en Balmón? ¿Es que ha dejado ya de hacerse el sueco? ¿O en alguna de las mozas que, según nos cuentan, están muy lozanas?
Queridos camaradas:
En vuestras dos cartas hacéis un par de observaciones que queremos aclarar:
En la primera (julio), decís: "Nos parece que no habéis hecho hincapié en las cuestiones políticas de fondo, y éste es un tema de la mayor importancia. Hacéis alusión a las causas, pero hay que especificar más...", pasando después a enumerar algunas de nuestras exigencias.
A los malasombra les dijimos:
"Hay unas causas que han generado la existencia de la lucha armada. Nos habéis detenido y asesinado por defender nuestras ideas y vosotros habéis eliminado la posibilidad de una defensa pacífica de las mismas. Hay que discutir las causas y tomar las medidas necesarias para que desaparezca la necesidad de pegar tiros". Efectivamente, no entramos entonces en la enumeración de esas medidas. La razón es que la negociación no se había iniciado. Ellos pedían el temario (en donde se recogían esas medidas que nosotros exigimos) y de vosotros nos llegó la directriz de "ganar tiempo". Además, recordad que habíamos llegado ese mismo día de Almería, con lo que ni siquiera habíamos tenido tiempo de hablar entre nosotros y estudiar el problema. Por todo ello decidimos establecer el nivel de las negociaciones en el terreno de los principios generales (queremos que se tomen una serie de medidas que nos permitan realizar un trabajo político "abierto") y pelear por la creación de las condiciones para entregar el temario, es decir, la reunión de los camaradas de la lista para una elaboración colectiva.
En la segunda de vuestras cartas (agosto) nos hacéis ver que no hemos incluido el cumplimiento de los acuerdos tomados tras la huelga de hambre como precondición para la entrega del temario.
Ya os explicamos en nuestro segundo informe las condiciones en que se celebró nuestra segunda reunión (Valdemoro) con esta gente. Creemos que era necesario lo de la lista de 16, aunque sólo fuera para que nos tomaran en serio y que vieran que no estábamos locos por negociar a cualquier precio. Había que crear un clima de respeto y de cumplimiento entre las dos partes y para ello había que meterles en la cabeza que no nos pueden estar dando palos por la mañana y negociando por la tarde. Sabéis que se cerraron en banda y que consideraron nuestra posición como un portazo. Como ya os dijimos, "sabíamos" que no era así, por lo que en Valdemoro, antes incluso de la segunda reunión, habíamos elaborado la relación de "Condiciones Previas" a cumplir entre la tercera y cuarta reunión (es decir, entre la entrega del temario y el comienzo de la discusión). Estas "condiciones" que elaboramos entonces coinciden casi letra por letra con las que ahora os enviamos, con lo que veréis que también en este terreno coinciden nuestras ideas y las vuestras.
Otra cosa sobre el cumplimiento de los compromisos de la huelga. Los malasombra, en la primera reunión, dijeron que esos compromisos se reducían a que la Dirección General de Instituciones Penitenciarias elaboraría un informe positivo para la aplicación del artículo 60 a Juan Manuel y a Mila. Nada más. Naturalmente, eso es falso, pero nos hace ver que no están dispuestos a dar nada sin una gran pelea. Por esta razón pensamos que el momento adecuado para ese cumplimiento era precisamente cuando les entreguemos el temario: si consideran que ese temario sirve de base para la negociación, estarán en disposición de poner en libertad a los dos camaradas y ceder a las otras Condiciones Previas.
Decís en vuestra segunda carta que podíamos haberles propuesto la libertad de Hierro y Brotóns cuando ellos insistieron en continuar las negociaciones en la calle. Se les dijo, aunque se nos escapó mencionároslo en el informe. Los malasombra simplemente dijeron que eso era imposible y, aunque nosotros insistimos, no cambiaron de opinión. Entre otras cosas, claro, porque no tienen capacidad ni iniciativa para tomar ellos ese tipo de decisiones: graban todo, informan a sus jefes y éstos deciden. Lo que decidieron en aquel momento está a la vista: ceder a lo de la lista de 16.
A la llegada de los camaradas a Sevilla nos pusimos a trabajar.
Con relación a las negociaciones, enfocamos el trabajo en dos tipos de material:
elaboración del temario en sí.
elaboración de un dossier, dividido en cuatro apartados (uno por punto del temario), que debía servir para fundamentar nuestras exigencias con hechos, datos, argumentos políticos y jurídicos... Por supuesto este dossier no es para ser entregado a los malasombra, sino que nos servirá a los tres en la mesa de negociaciones para argumentar y discutir con ellos sobre una base de hechos y datos que añadir a los argumentos puramente políticos.
Sobre las condiciones previas. Veréis que exigimos no sólo el cumplimiento de los acuerdos, sino algo más: (cuatro hombres y cuatro mujeres) deben estar permanentemente con nosotros. El resto deben estar en tres cárceles (los hombres) y en 2 las mujeres. Creemos que si aceptan el temario esto es conseguible y, por otra parte, es necesario que empiecen a cumplir lo que dijeron de que "veríamos mejoras". No queremos que ellos sean los que marquen el "ritmo" y contenido de esas mejoras, sino que sean fruto de exigencias nuestras. Por supuesto, la libertad de los dos camaradas enfermos es irrenunciable y no vamos a discutir con ellos el temario si no se ha producido.
Con relación a la figura del "delegado suplente", de acuerdo con vosotros. Vamos a hacer hincapié en que no se demore la estancia de Kuadra en Madrid más de una semana cada vez que vaya a juicio. Eso creemos que es posible y así no se retrasarán nuestras reuniones con los malasombra.
Sobre el temario. Creemos que coincide en todo con vuestras indicaciones. Prácticamente llevamos discutiendo sobre él desde Almería (mediados de abril) y ha sido mejorado con las aportaciones de los camaradas y con vuestras cartas. Esperemos que recoja realmente vuestra idea de qué y hasta qué punto hay que negociar.
El apartado "Garantías" creemos que requiere una explicación. Está claro que las medidas que se exigen (Declaración institucional, Derogación...) no garantizan nada. La única garantía es la Línea, el Programa y los Estatutos del Partido, nuestra voluntad de lucha, el no hacernos ilusiones sobre la etapa que se abriría, aun en el caso de conseguir imponer todo lo que pedimos. Como ya hemos hablado mucho sobre ello, especialmente en Herrera, no es necesario insistir sobre el tema.
A lo largo de las asambleas con todos los camaradas, los tres dimos una explicación del estado de los contactos, nuestras impresiones y el desarrollo de las dos reuniones con esta gente. Antes habíamos dado a leer vuestra primera carta (la segunda llegó hace poco) y un "Avance del temario" que habíamos elaborado como base para el definitivo, que ahora os enviamos. También aprovechamos para hablar de la situación orgánica del Partido (esto, sobre todo en el patio y en pequeños grupos), sobre la situación política e internacional, lo que ayudó a captar el "entorno" general en que se dan estas conversaciones, sus causas y sus alcances, tanto para nosotros como para el enemigo.
Los camaradas comprendieron enseguida lo fundamental de la situación. Quizás demasiado "enseguida": no se suscitaron apenas dudas y casi no aparecieron los problemas que habremos de enfrentar en el caso de que esto vaya adelante. Lo hicimos nosotros y todos participaron en la exposición de las soluciones a esos problemas y, también en la necesidad de buscarle los tres pies al gato": sólo si empezamos desde ya a vislumbrar esos problemas podremos ir preparando las soluciones. En cambio, en las asambleas que hemos tenido, después de haber hecho la primera redacción de los trabajos (Temario, Dossier), el nivel de participación ha sido excelente. Se han planteado los problemas del "día después" del posible acuerdo, la actitud del Partido, las características de todo su trabajo y sus tareas fundamentales y, junto a los "problemas", las soluciones.
Con las camaradas no pasó lo mismo: allí hubo mucha más discusión y viveza desde el principio y nosotros no tuvimos que oficiar de "aguafiestas", buscando las partes "negativas".
Otra cuestión. Es previsible que desde el Estado se lance una campaña que trate de presentar estas negociaciones, o la salida de presos en su momento, como fruto de que "hemos entrado en razón" y vamos por la vía del arrepentimiento y la reinserción. Pensamos que hay que tratar de cortar en seco cualquier intento en ese sentido. Para ello, antes de que se inicie esa campaña, para prevenirla en lo posible, y eligiendo muy bien el momento, pensamos decirles a los malasombra que:
El inicio de una campaña así lo consideraremos como una ruptura de la tregua por su parte, lo que nos dejaría a nosotros las manos libres.
En un caso así, consideraríamos rotas las negociaciones.
Haríamos público un comunicado acompañado de una explicación detallada de todo el proceso llevado hasta ese momento (reuniones, temario presentado, dossier que hemos hecho...). Nosotros desde la cárcel no haremos nada en este terreno (más que decirles a los malasombra lo que pasaría de empezar con la música del arrepentimiento). Seríais vosotros quienes decidierais el llevar esas medidas a la práctica, cuándo y de qué manera.
Tal como están las cosas, pensamos que el proceso actual no puede ser lineal. Esta gente tiene un montón de contradicciones internas y necesidades, pero no están unidos en la solución de los problemas (ni nunca lo estarán). Por ello creemos que no se puede descartar que en cualquier momento se dé una ruptura del actual proceso, aunque luego más tarde se reinicie debido a que tienen una necesidad real de explorar y caminar por esta senda. Pero no es la única naturalmente. La que mejor conocen es la del terror y, al fin y al cabo, es la que en definitiva se impondrá. Si conseguimos que se abra una etapa para hacer lo que queremos hacer, habrá sido un éxito.
No descartamos, repetimos, una ruptura en algún momento. Pero cuando, luego, se retome la cuestión, no vamos a partir de cero precisamente: algo estamos aprendiendo con todo este follón y los materiales que hemos elaborado (especialmente el temario y el dossier) ya estarán hechos.
Un abrazo a todos